ABC
Descubrí en la magia literaria de Paul Auster una forma de completar ideas deformadas, aún siendo muy joven, con tan solo 18 años y una inexperiencia semejante a la del galope de su edad. En mi cabeza no existían frases confabuladas o sueños que fueran más allá de los sueños de un aprendiz a poeta que devoraba todo libro que caía en sus manos. Una época en la que desfiguraba cualquier frase con el único objetivo de encontrar una nueva forma de demostrarme a mí mismo que, correspondiendo a las obligaciones literarias de un aspirante, podría encontrar la raíz artística del surrealismo que tanto perseguía por aquellos años, puntos que confluían en la rebelión política, teorías psicológicas y la ruptura... Ver Más
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