ABC
Si Alberto Núñez Feijóo logra llegar al Gobierno en las próximas elecciones, implantará un Sistema Nacional Integrado de Educación y Salud en las aulas españolas. Según esta nueva iniciativa del Partido Popular, a la que ha tenido acceso ABC, en todos los colegios de nuestro país se realizará un cribado de bienestar emocional a los alumnos , con la intención de detectar posibles casos de 'bullying' encubiertos. Otro de los puntos fuertes de la propuesta del PP se basa en que desde las escuelas y los tribunales de menores se refuerce la sanción a los agresores . «Decimos no a las expulsiones vacías de contenido que son premios a los alumnos acosadores», refieren fuentes del partido. Este plan de alcance nacional, que se coordinará con las comunidades autónomas, dotará a las escuelas de un sistema de inteligencia preventiva para identificar situaciones de conflicto o acoso entre compañeros. El sistema traerá acciones concretas como el mencionado cribado de bienestar emocional o la elaboración de sociogramas de convivencia en las aulas. El terrible caso de Sandra Peña , la adolescente sevillana que se quitó la vida por culpa de un caso de acoso en el colegio, supuso este curso un punto de inflexión. Días después de aquella tragedia, los teléfonos de la Asociación Española contra el Acoso Escolar, así como sus buzones de correo electrónico, no pararon de recibir mensajes, que se llegaron a multiplicar por cincuenta en unas horas. Se inició una especie de 'Me Too' del 'bullying'. De hecho, decenas de familias se concentraron ante el Congreso de los Diputados en noviembre y reclamaron un ley contra el acoso escolar ante la parálisis del Ministerio de Educación. Todas aquellas familias criticaban que, tres años después de la entrega de más de 230.000 firmas, el Ejecutivo no hubiera tomado «ninguna medida concreta». Desde el principal partido en la oposición, se han ido elaborando diferentes propuestas en las Cortes Generales con el objetivo de paliar esta situación, aunque el Gobierno no ha mostrado demasiado interés en sus iniciativas. Según fuentes del PP, la idea es poner los avances del sistema sanitario al servicio de la escuela y la salud mental de los alumnos. «El objetivo es pasar de una gestión de parches a una estructura de Estado donde la sanidad entra en la escuela y la tecnología protege al menor», explican. ¿Esto significa que habrá un psicólogo presente en las aulas? No necesariamente. El plan se fundamenta, dicen, en que el bienestar emocional es el requisito previo para cualquier aprendizaje, por lo que conllevará una alianza entre ministerios: Educación, Sanidad y Políticas Sociales. «No es solo una medida educativa; es una reforma estructural de la protección a la infancia. Una reforma que obligatoriamente pasa por escuchar a las familias, a los docentes, a los servicios de salud mental, a los servicios de protección a la infancia y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado». Los populares entienden que no se puede responsabilizar únicamente a los colegios del problema del 'bullying' y por este motivo consideran que hay que implicar a varios actores para intentar reducir el número de casos. Este plan, que ha sido trabajado desde la vicesecretaría de Educación e Igualdad del partido, con Jaime de los Santos a la cabeza, empleará recursos tecnológicos como la Inteligencia Artificial, y la pondrá al servicio de las necesidades de los menores. Según un informe de la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR, un 12,3% de los alumnos afirman que hay acoso escolar en su clase y se muestra que el 28,2% de casos duran más de un año. Además, este estudio ha detectado que el 47,9% de estudiantes no interviene cuando ve acoso. No es la única investigación que arroja porcentajes preocupantes: más de la mitad de las víctimas de 'ciberbullying' (55%) no se lo cuentan a nadie, un porcentaje mayor que en el acoso escolar presencial (38%), según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Cola-Cao. Esta investigación ha confirmado que casi dos alumnos por aula dicen sufrir 'bullying' en nuestro país, y un niño cada dos clases se reconoce como acosador (6,2% y 2,1%, respectivamente). Como ejemplificó el citado caso de Sandra Peña, la relación entre el acoso y el suicidio es alarmante: el 20,4% de las víctimas y el 16,8% de los acosadores declaran haber intentado quitarse la vida alguna vez. En el caso del ciberacoso, este dato es del 21,1% de las víctimas y del 24,9% de los acosadores.
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