Cope Zaragoza
El Villarreal ha asegurado este sábado su segunda presencia consecutiva en Liga de Campeones, un hito que el club nunca había logrado y que constituía su gran objetivo de la temporada. Lo ha hecho arrollando por 5-1 en el derbi autonómico a un Levante UD que ve muy comprometidas sus opciones de permanencia. El encuentro, correspondiente a la trigésima cuarta jornada de LaLiga EA Sports, se disputó en el Estadio de La Cerámica ante 17.169 espectadores. El conjunto de Marcelino García salió decidido a certificar su clasificación sin depender de otros resultados. Aunque solo necesitaba un punto, buscó la victoria desde el primer minuto. Gerard Moreno avisó primero con un disparo de rosca y, poco después, Comesaña hizo temblar la portería rival con un potente tiro que se estrelló en el larguero. El Levante, impreciso con el balón, se vio forzado a replegarse en su área para contener el empuje del Villarreal. La mala fortuna se cebó con el equipo de Luís Castro en el ecuador del primer tiempo, cuando Carlos Álvarez, uno de sus principales creativos, tuvo que retirarse por lesión. El primer gol llegó de forma inesperada tras un error en la zaga levantinista: Matías Moreno se quedó corto en una cesión a su portero, Ryan, lo que aprovechó Georges Mikautadze para marcar el 1-0 a placer en el minuto 38. Con la ventaja en el marcador, el Villarreal entró en combustión ofensiva y puso contra las cuerdas a un Levante que apenas pudo responder antes del descanso. Tras el descanso, Castro movió el banquillo y el Levante dio un paso adelante. La reacción tuvo premio y Carlos Espí aprovechó un gran centro de Pablo Martínez para empatar el partido (1-1) en el minuto 51, castigando la relajación inicial del conjunto local en la reanudación. El gol despertó al Villarreal, que reclamó un posible penalti sobre Mikautadze y volvió a tomar el control. El dominio se tradujo en el 2-1 en el minuto 62, gracias a una genialidad de Moleiro, quien trazó su clásica diagonal desde la banda para superar a Ryan con un disparo ajustado al palo. La situación del Levante empeoró drásticamente poco después con la lesión de Tunde, que recayó de su dolencia apenas 20 minutos después de haber ingresado al campo. Sin tiempo para asimilar el golpe, el Villarreal sentenció en un contragolpe letal: Pépé exhibió su velocidad y asistió a Mikautadze, que solo tuvo que empujar el balón para anotar el 3-1 en el minuto 68. Con el partido roto, el Levante ya no tuvo capacidad de respuesta, aunque pudo recortar distancias con un disparo de Brugué a la cruceta y un remate de Eyong que salvó Tenas. Sin embargo, fue el Villarreal quien volvió a golpear por partida doble en la recta final. La goleada la completaron Buchanan, con un espectacular lanzamiento a la escuadra para el 4-1 en el minuto 86, y Pépé, que rubricó el 5-1 definitivo en el 90' tras una brillante acción personal. La fiesta en La Cerámica fue completa con el regreso de Willy Kambwala tras un año en blanco por lesión, celebrando junto a la afición un logro histórico.
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