ABC
Leo que ya cunde el acceso al móvil de la pareja como un gesto natural. Podíamos sospecharlo. Sabíamos que el móvil es una artesanía de espionaje, donde igual te escruta Leroy Merlin que la Agencia Tributaria, pero también ahí te pone un inquieto reojo el marido, o la novia, que para eso están enamorados. Se señala que son los hombres quienes más se asoman a la suculenta intimidad abismal que es hoy un móvil, propio o ajeno. Eso acreditan los datos. No sé yo. De modo que el móvil lo llevamos en gananciales con la pareja. Parece que el amor le ha pillado el hábito de visitar alegremente el álbum de fotos del iPhone del otro, o el WhatsApp, y... Ver Más
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