Faro de Vigo
Tras la agónica lucha que batieron tanto brigadistas como vecinos contra los incendios que este veranos asolaron múltiples puntos de Galicia (la gran mayoría en Ourense), se disputa ahora una segunda batalla, de menor impacto pero no por ello menos urgente: la de conservar lo máximo posible aquello que quedó vivo entre hectáreas de calcinado. Para conseguirlo, a las múltiples iniciativas voluntarias que han surgido durante los últimos meses, se le suma el plan de la Xunta de Galicia para aislar la madera comercial en las zonas afectadas por incendios forestales, y que ahora está comenzando a ver sus frutos.
Go to News Site