Collector
Un paseo por la Córdoba más auténtica a través de sus rincones en flor | Collector
Un paseo por la Córdoba más auténtica a través de sus rincones en flor
COPE

Un paseo por la Córdoba más auténtica a través de sus rincones en flor

Muchos de estos patios han sido restaurados con esmero, recuperando el brillo de otros tiempos. Son espacios donde cada escalón, cada pozo y cada brocal susurran la memoria de quienes los habitaron. Pero la vida late, sobre todo, en sus macetas: geranios, buganvillas, jazmines, calas, crasas… composiciones que se reinventan cada año. Encontrarás patios sencillos y otros majestuosos, todos con un carácter único. En algunos resuena el canto de los canarios; en otros, emergen huellas arqueológicas que conectan pasado y presente. Todos comparten algo esencial: el cuidado dedicado de quienes los mantienen y el deseo de abrirlos al mundo. Esta ruta es, en definitiva, un paseo por la Córdoba más auténtica, íntima y florecida. Duartas 2 se ha convertido en un ejemplo llamativo dentro del Concurso de Patios por su transformación a lo largo del tiempo. Lo que en su día fue una vivienda cercana al abandono es hoy un espacio cuidado que combina arquitectura moderna con esencia tradicional. Destacan detalles como el pavimento empedrado, los rincones de la escalera y el pozo, que aportan autenticidad. La vegetación es muy variada, con abundancia de suculentas, plantas de follaje verde y begonias. También hay aromáticas, passiflora y viburnos. La reciente primavera lluviosa ha favorecido notablemente su desarrollo y su aspecto general, junto a una decoración cada vez más cuidada. La vegetación es muy variada, con abundancia de suculentas, plantas de follaje verde y begonias. También hay aromáticas, passiflora y viburnos. La reciente primavera lluviosa ha favorecido notablemente su desarrollo y su aspecto general, junto a una decoración cada vez más cuidada. Aunque sus dimensiones son reducidas, este patio destaca por la riqueza de elementos que reúne y por su cuidado al detalle. No falta la pila, el lavadero ni el pozo, parcialmente conservado, junto a un pavimento de cantos rodados que evoca el origen humilde del espacio y que su propietario restaura con esmero cada año. La vegetación combina especies tradicionales y actuales, aportando frescura y color. También sobresalen la escalera, antiguas puertas, pequeños ventanucos y una coqueta galería superior. Incluso se perciben huellas de construcciones antiguas. El conjunto transmite carácter y memoria, y se completa con un ambiente cercano y un toque de humor que hace la visita especialmente agradable. Antes de describir este patio, conviene reconocer su larga trayectoria dentro del certamen municipal, marcada por el paso del tiempo y la constancia. A lo largo de décadas ha acumulado numerosos reconocimientos y etapas, incluso cuando funcionó como espacio institucional. Situado en San Basilio 44 y vinculado a la Asociación de Amigos de los Patios, sigue siendo un referente. La vegetación luce especialmente este año gracias a una primavera lluviosa que ha favorecido su desarrollo, realzando las composiciones cuidadas al detalle. Su característica escalera central es uno de los elementos más fotografiados por visitantes de todo el mundo. El recinto permanece abierto durante todo el año y mantiene una gran proyección internacional. El conocido ‘Patio de la Costurera’ ha experimentado una notable evolución desde sus primeras participaciones en el certamen en las décadas de los 70 y 80. En la actualidad, bajo el cuidado de Maritxell, atraviesa un periodo de especial esplendor. Su mantenimiento constante y el esfuerzo dedicado a su conservación se reflejan en el reconocimiento continuado dentro de la exigente categoría de Arquitectura Antigua. La profunda intervención realizada en su restauración permitió documentar elementos históricos de gran valor, como estructuras medievales, restos de antiguas infraestructuras hidráulicas, piezas reutilizadas de época romana y vestigios decorativos de gran interés. Todo ello convive con una abundante y variada colección de plantas, especialmente geranios, que aportan color y vida al conjunto. El patio ha mantenido una presencia constante en el concurso a lo largo de numerosas ediciones, con una trayectoria marcada por la continuidad y el cuidado de su conservación. Tras una importante intervención en el edificio, surgió una controversia sobre su clasificación, llegando a considerarse su paso a la modalidad de Arquitectura Moderna. Sin embargo, finalmente fue reincorporado a su categoría original de Arquitectura Antigua, convirtiéndose en un caso singular por haber competido en ambas sin modificaciones estructurales relevantes. El inmueble, fechado en el siglo XIX, conserva además elementos de etapas anteriores y rasgos de tradición barroca, visibles en sus muros de gran espesor y en los arcos de medio punto de la galería de entrada. Destaca también una reja de forja de 1898 que refuerza su valor histórico. El patio ha ido consolidando su presencia en el concurso desde principios de los años 2000, mostrando una evolución constante tanto en diseño como en selección de especies. Su carácter de arquitectura moderna queda suavizado por una atmósfera serena, casi atemporal, que sorprende a los visitantes. La escasa incidencia de luz directa favorece un ambiente fresco, donde conviven numerosas variedades vegetales elegidas con gran sensibilidad estética. Destacan especies clásicas y otras más delicadas, especialmente adaptadas al intenso clima cordobés, como camelias y gardenias. A ello se suman recreaciones de elementos arqueológicos integrados en el conjunto, que aportan un aire histórico singular, como un brocal de inspiración mudéjar reconstruido a partir de un fragmento original. El patio tiene un carácter tan marcado que su regreso al concurso, en una edición especialmente compleja, supuso todo un desafío, pero también una muestra de continuidad y resistencia. A lo largo de su historia ha estado ligado a personas muy comprometidas con su cuidado, que han mantenido viva la tradición de abrir sus puertas al certamen. En esta etapa más reciente, el espacio sigue incorporando mejoras y nuevas especies con la intención constante de sorprender tanto al jurado como a los visitantes. El inmueble, con raíces que se sitúan entre los siglos XVIII e incluso referencias más antiguas, conserva elementos de gran interés histórico, como un brocal de pozo de origen legendario. La reforma realizada en los años noventa añadió un aire particular que generó debate sobre su clasificación, aunque no ha impedido su evolución ni su participación continuada en distintas etapas del concurso. Se trata de un patio de configuración excepcional, con planta pentagonal y amplios arcos que conectan con las distintas estancias que lo rodean. El pavimento de mármol blanco potencia de forma notable la luminosidad del conjunto, generando un ambiente especialmente brillante y abierto. Esa claridad se ve reforzada por la disposición de los materiales, con una fina franja de cantos rodados junto a los muros que enmarca el espacio sin restarle protagonismo. En su interior conviven piezas de gran valor etnográfico, como antiguos herrajes y aperos, junto a elementos minerales de gran atractivo visual. La vegetación, cuidadosamente seleccionada, destaca sobre el fondo claro, especialmente los helechos y otras plantas de sombra. Además, fue pionero en la introducción de especies ornamentales poco habituales, como el clavel de aire, que contribuyeron a su singularidad. Las intensas lluvias de la primavera han ayudado a mantener una floración abundante que se espera especialmente espectacular a mediados de mayo, aunque al mismo tiempo han provocado daños en las antiguas paredes del inmueble, algunas con más de tres siglos, que acusan la humedad persistente. A pesar de ello, el ambiente en la casa sigue siendo optimista, con un fuerte compromiso por conservar este espacio lleno de historia, adquirido a antiguos participantes del certamen. El edificio mantiene todavía estancias originales como la cocina, el lavadero y una pila de doble seno, que recuerdan la convivencia de varias familias en el pasado . Aunque el patio se cuida durante todo el año como parte de una ruta visitable, en el concurso mostrará su mejor versión con geranios de gran tamaño, pelargonios, claveles, medinillas colgantes y una cuidada composición floral en la balconera bajo los arcos. Entre la muralla medieval del Alcázar Viejo y una edificación que respeta antiguos trazados paralelos, se abre un patio que actúa como nexo entre épocas y estilos. Su estructura acoge una gran diversidad vegetal, con decenas de variedades distintas que llenan cada rincón de vida y color. El espacio integra elementos tradicionales como fuente, lavadero reubicado y pequeñas piezas de antigüedad, junto a una rica colección de plantas distribuidas con equilibrio entre zonas soleadas y sombrías. Destacan helechos, aspilistras, hiedras y begonias de distintas formas, además de especies singulares que aportan carácter. En la entrada, la vegetación más delicada contrasta con ejemplares de gran tamaño. La reciente primavera lluviosa ha favorecido especialmente el desarrollo de las plantas más vistosas, que muestran un esplendor notable. En el patio de Rosa Collado, las macetas con flores rosas colocadas en puntos muy visibles no responden únicamente a criterios decorativos, sino que forman parte de una declaración personal cargada de significado. La cuidadora ha decidido integrarlas como símbolo de denuncia y visibilización de una situación que atraviesa con determinación, expresando su mensaje con la misma firmeza con la que abre cada año su recinto al público. El espacio, que fue rehabilitado en su día por Vimcorsa para su posterior alquiler, destaca actualmente por la gran diversidad de especies vegetales que alberga. Sin embargo, las condiciones meteorológicas de 2026, con lluvias intensas, calima y tormentas, han complicado su mantenimiento, afectando especialmente a los muros por la humedad. A pesar de ello, el patio se mantiene activo, cuidado con esfuerzo y determinación constante. En Martín de Roa 9 se inauguró en 2024 una nueva etapa de este patio, donde el cuidado intensivo de las plantas se ha convertido en un auténtico ritual. El conjunto destaca por la impresionante sucesión de macetas que cubren las paredes, formando un mosaico vegetal de gitanillas que exige un mantenimiento constante y minucioso. Se estima que el recinto alberga alrededor de 1.600 ejemplares, todos organizados con precisión. El esfuerzo de conservación se refleja en los resultados recientes del certamen, con varios reconocimientos en distintas ediciones. Además de las gitanillas, aparecen especies como pericones y la conocida espina de Cristo, que aportan diversidad y textura al conjunto. El edificio, rehabilitado en 2010 por Vimcorsa, ha pasado por múltiples transformaciones a lo largo de décadas, adaptándose a nuevas formas de vida sin perder su esencia de patio popular cordobés.

Go to News Site