Diario de Noticias
La política exterior de Estados Unidos ha dejado atrás la diplomacia de alianzas para instalarse en una lógica de represalia transaccional. La reciente actualización de la Estrategia de Defensa Nacional (NDS) de 2026, que consolida el giro operativo del ahora denominado Departamento de Guerra, lo deja claro: Washington ya no percibe a la OTAN como una alianza de valores compartidos, sino como un dispositivo de obediencia política y dependencia comercial.
Go to News Site