ABC
De visita en Barcelona por Sant Jordi, día del libro, Barclays, escritor itinerante de dudoso éxito, se enamoró, en apenas una semana, de dos mujeres muy guapas, inesperadamente guapas, quienes, para su sorpresa, habían leído sus libros, lo que inflamó todavía más la vanidad del escritor. Turbado por la belleza de aquellas jóvenes, Barclays sobreestimó sus dotes de seductor y procuró tener intimidad con ellas, pero sus pretensiones de antiguo conquistador fueron desestimadas, quedando humillado, mordiendo el polvo amargo de la derrota. La primera de ellas se llamaba Laura y había volado desde Nápoles para saludar a Barclays, pues había leído un par de novelas suyas traducidas al italiano, y le hacía ilusión conocerlo. Cuando la vio allá lejos, en... Ver Más
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