infoLibre
Cualquier pensamiento independiente, sea conservador o progresista, estará observando con gran inquietud que una parte de los poderes del Estado —el judicial— muy importante e imprescindible en una democracia, da la sensación o parece querer entorpecer, por no decir perjudicar, anular o destruir a otra parte, al poder ejecutivo y su presidente al frente, al que quieren sentar en el banquillo. Esto es el pensar de muchos ciudadanos. Desde el mismo día que Rajoy fue expulsado por el parlamento democráticamente elegido, venimos asistiendo a un acoso y derribo por una oposición que no acepta las reglas democráticas, o más grave, las malutiliza sólo para destruir al adversario y sentarse en el poder. En vez de alternativas, se erige en un ventilador de bulos o mentiras que han sido creadas por una prensa afín y bien pagada, con el único objetivo de destruir y no para construir una alternativa. Alimentan, o mejor dicho, institucionalizan la corrupción . ¿Acaso habrá mayor corrupción que la de aquellos diputados con un discurso que se limita al insulto, en vez de elaborar con inteligencia y conocimiento alternativas y programas que fuesen útiles a los ciudadanos que les pagan el escaño? Al oírlos a veces me recuerdan a aquellos malos estudiantes que copiaban para aprobar. Pero lo que pasa ya ha pasado, Goebbels creó una propaganda para anular la inteligencia crítica del ciudadano. El miedo, relatos falsos, confusión y miedo, era el objetivo. Hay un ambiente de sospecha generalizada de que la justicia no es igual para todos. Varios ejemplos aseveran esta preocupante sospecha: el desarrollo y sentencia contra el fiscal general, la pertinaz persecución a la mujer del presidente del Gobierno, los fallecimientos de ancianos en las residencias de Madrid y la pasividad de la justicia, la gran tragedia de la dana en Valencia en donde el sospechoso aún ocupa un puesto oficial..., y ahora la Gürtel y la Kitchen en donde los testigos con responsabilidad y mando no se acuerdan de nada. ¿Para qué decir la verdad si no me va pasar nada? Se está cumpliendo a rajatabla aquella fatídica frase que se perpetuará en la historia negra de la política: " El que pueda hacer que haga" . Los líderes de la maldad que infiltran, contaminan y dictan el pensamiento conservador, aquí como en el mundo, saben que no pasa nada . Les arropa el poder que los mueve como marionetas. El poder por el poder siempre ha preferido marionetas o mediocres sin escrúpulos para poderlos mover a su antojo. Los valores que deben regir al ser humano en caída libre. Se asesina a niños y mujeres en Gaza, y la Europa de la democracia y el humanismo muda o tibia sin actuar, que es peor. Se rapta a un presidente de un país soberano, se le encadena y se le juzga por los mismos que lo raptaron en contra de las leyes internacionales, y no pasa nada. Se invade y se bombardea a civiles en Irán con falacias, y tampoco pasa nada. Pero ya viene de antes , no pasó nada cuando dejaron a Libia como tierra sin Estado, o tras la invasión y destrucción de Irak ajusticiando con brutalidad a su presidente para vergüenza de los que se autoproclaman defensores de la justicia. Esa inestabilidad de los países de Oriente medio, incluyendo a Siria, ha empujado a millares, por no decir millones, de refugiados que escapaban para morir en el Mediterráneo, quizá la mayor tumba de inocentes. No los han dejado entrar —¡oh, paradoja!— aquellos que crearon las guerras en sus países. Pero tampoco pasa nada tras la guerra ilegal contra Irán, promovida por el sionismo y su aliado, los EEUU, del encarecimiento de la vida. Las repercusiones negativas deberían pagarlas aquellos ciudadanos —¿súbditos?— que están a favor de las guerras. Lo peor es que continúa el silencio a excepción de algunas voces que protestan reclamando una dignidad perdida ante los que se autoproclaman líderes de la democracia, pero que siguen sin hacer nada. Pero lo preocupante es que aquellos que quieren destruir lo conseguido , con esfuerzo y sacrificios, pueden ser elegidos por los mismos a los que les quieren quitar el pan, las medicinas o la libertad. El mundo al revés. Pero ya también ha ocurrido cuando millones de europeos, y no sólo alemanes, vitoreaban a Hitler y sus secuaces. __________________ Eduardo Vázquez Martul es socio de infoLibre .
Go to News Site