El Comercio
Cuando asumí el cargo de ministra de Comercio Exterior y Turismo en el 2006, el Perú aún no sabía cómo contarse al mundo. No tenía una imagen país consolidada. Existía una marca turística anclada casi exclusivamente en el pasado incaico, pero sin reflejar la riqueza integral de nuestra historia, nuestra diversidad ni, sobre todo, nuestras posibilidades como nación moderna. Decidimos entonces emprender una tarea mayor: construir una marca país que proyectara al Perú no solo como destino turístico, sino como espacio para invertir, producir y vivir. En ese esfuerzo se sumaron los equipos de Prom-Perú, el Mincetur y Pro Inversión con un objetivo común: definir quiénes éramos y quiénes podíamos llegar a ser.
Go to News Site