COPE
Los Philadelphia 76ers se clasificaron para las semifinales del Este al derrotar a los Boston Celtics por 100-109 en el séptimo partido, culminando una remontada desde el 3-1 y dejando atrás una maldición que se remontaba a 1982. "Estoy cansado de perder contra los Celtics", afirmó en la previa del partido Joel Embiid, que cambió el rumbo de la serie tras regresar antes de lo previsto de una apendicectomía. Embiid acabó el partido con 34 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias mientras que Tyrese Maxey firmó 30 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias. Maxey asumió los galones del equipo en los instantes finales, cuando los Celtics estuvieron a punto de remontar el partido. Además, el novato VJ Edgecombe fue clave con 23 puntos y Paul George aportó otros 13 tantos. Los 76ers se medirán en semifinales a los New York Knicks. Hasta este sábado, los Celtics habían ganado las 32 series en las que se habían colocado con un 3-1 a favor, mientras que los 76ers habían perdido las 18 en las que habían ido 3-1 abajo. Además, los 76ers entraron en el selecto grupo de equipos capaces de remontar un 3-1. De los 300 equipos que han estado en esa situación en la historia de la NBA, solo 14 acabaron consumando la remontada en la serie. Los Celtics afrontaron el partido sin Jayson Tatum, con molestias en una rodilla y eso les pesó demasiado. Jalen Brown (33 puntos y 9 rebotes) y Derrick White (26 tantos) tiraron del carro, pero estuvieron muy solos. Y es que el resto de titulares (Garza, Harper y Scheierman) se quedaron en blanco. Si respondió el banquillo, con Neemias Queta con 17 tantos y 12 rebotes y Payton Pritchard con 12 tantos y 7 asistencias, pero no fue suficiente. Boston, el gran favorito del Este, se queda por el camino.
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