Vanguardia
El caso del linchamiento mediático y político al que están sometiendo a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos , es de una hipocresía ofensiva. A una falta administrativa –como debe ser considerado el descuido cometido por la gobernadora Maru Campos–, los morenistas del Senado la califican ya como “traición a la patria” y, en contraste, desestiman una gravísima acusación de la Corte del Distrito Sur de Nueva York en contra del gobernador Rubén Rocha Moya y nueve funcionarios morenistas más, sobre quienes pesan acusaciones que los vinculan con protección al cártel dominante en la entidad y en muchas zonas del país.
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