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Las humedades acechan a las segundas residencias tras el invierno y un experto alerta: “No se irán con soluciones de albañilería al uso” | Collector
Las humedades acechan a las segundas residencias tras el invierno y un experto alerta: “No se irán con soluciones de albañilería al uso”
Cope Zaragoza

Las humedades acechan a las segundas residencias tras el invierno y un experto alerta: “No se irán con soluciones de albañilería al uso”

Con la llegada de la primavera, comienza la temporada de desplazamientos a las casas de pueblo o segundas residencias. Sin embargo, tras un invierno de intensas lluvias, muchos propietarios se están encontrando con una desagradable sorpresa al abrir sus viviendas: las temidas humedades estructurales. Juan Carlos Tejedor, director de Murprotec en Burgos, advierte que han recibido "muchísimas peticiones de clientes que se han desplazado a casas que llevaban cerradas varios meses y se han encontrado con que han aparecido o han empeorado estas patologías". Uno de los problemas más comunes es la humedad por capilaridad. Según Tejedor, esto ocurre porque "la tierra almacena toda esa agua de la lluvia, y los muros y cimientos la absorben". Si los muros no se impermeabilizaron correctamente durante la construcción, el agua se filtra en las plantas bajas debido a la porosidad de los materiales, de forma similar a una esponja. Este fenómeno se conoce como capilaridad. Cuando el agua penetra de forma lateral en espacios subterráneos como sótanos, bodegas o garajes, el problema se denomina filtración lateral. Ambas patologías se manifiestan con un característico olor a humedad, desconchones en los muros, salitre y moho, dejando una evidente sensación de que las paredes están húmedas. Otra de las humedades que pueden aparecer no solo en las plantas bajas, sino en cualquier estancia y altura de la vivienda, es la condensación. Juan Carlos Tejedor la describe como una humedad crónica que "no desaparecerá nunca por sí sola, una vez que da la cara". Esta patología se genera por un fuerte contraste térmico entre el exterior y el interior de la casa. En las segundas residencias, que permanecen cerradas y sin ventilación durante largos periodos, el problema se agrava. Esta falta de ventilación favorece que "el moho y las bacterias nocivas proliferen, sobre todo detrás de muebles, dentro de armarios, en las esquinas o alrededor de las ventanas", explica el experto. Ante la aparición de estas patologías, la recomendación principal es ponerse en manos de profesionales. Tejedor subraya que "una humedad estructural es una humedad crónica por una mala edificación, no se irá con soluciones de albañilería al uso". Además, insiste en la importancia de actuar, ya que este problema "afecta a la salud de los que conviven con ella, que es lo más importante". Para atajar el problema de raíz, empresas especializadas como Murprotec cuentan con técnicos que realizan un diagnóstico exhaustivo para ofrecer un tratamiento personalizado y definitivo. El objetivo es que los propietarios puedan disfrutar de su segunda residencia sin preocupaciones, garantizando un ambiente saludable y libre de humedades.

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