COPE
Otra vez Valencia Basket llegó a un final ajustado y otra vez se escapó la victoria. Esta vez, a diferencia de las dos últimas en la Euroliga ante Panathinaikos, se dejó escapar una buena ventaja, ocho puntos en el último cuarto (90-98, minuto 36). Ante un equipo como el manresano que juega con el mismo espíritu que tú, no es una renta definitiva, ni grande, y así se demostró. Además, del partidazo de Obasohan, que estuvo colosal, con 30 puntos, diez de ellos, cuando se cimentó la reacción catalana. El partido fue lo que se esperaba entre dos de los equipos que más posesiones generan cada encuentro. Ocampo mantiene la cultura dejada por Pedro Martínez en Manresa, y también juegan sin vértigo. Triples lazados, 26, los de rojo, y 27, los taronja. Reyes, con cuatro, fue clave para sostener al equipo y acompañar al desatado Obasohan. El choque se fue al descanso, 48-56, pero con la sensación de que estaría abierto. La grada aprieta y eso impide que nadie respire. La segunda mitad mantuvo el goteo de puntos hasta que llegó la explosión de Obasohan para después de ese menos ocho en el último cuarto, Manresa se pusiera 103-102 para locura del Congost a 56 segundos del final. Tiempo muerto de Pedro, pero se le escapó el balón a Reuvers en una acción de fondo y los 27 últimos segundos fueron para los catalanes. Opción de hacer falta o defender, con un decalaje de 3 segundos. Fallaron pero a 4 segundos, rebote y nuevo balón. Libres a 2'6. Reyes redondeó su gran mañana con uno y tiró a fallar el segundo. Final y a pensar en Atenas.
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