El Plural
Momentos cruciales para el futuro del tablero geopolítico. Irán, vía Pakistán, envió su propuesta para la paz a Estados Unidos. Los nueve puntos elaborados por Teherán para poner fin al conflicto ya están en manos de Donald Trump. La única reacción que emite la Casa Blanca, por el momento, es que será insuficiente para pasar página a la Operación Furia Épica. Al menos es lo que transmitió el magnate, jactándose de que postergará la lectura del documento cuanto sea necesario para tensar al máximo la cuerda de la negociación. Teherán avisa de las escasas alternativas para Washington, que circula por un carril de doble sentido entre "un mal acuerdo" y una "invasión imposible". Entre tanto, los frentes se acumulan en el Despacho Oval y el pueblo norteamericano ya asume la guerra en Oriente Próximo como el Vietnam moderno. Pocos inputs se filtran de entre los gruesos muros de la Casa Blanca. Todas las miradas se posan sobre el icónico y monumental edificio de la capital federal, pero no hay un indicio que alumbre una reanudación de las conversaciones de paz. Irán sabe que Estados Unidos no puede dilatar más el asunto. La guerra, alardeos de Trump mediante, se indigesta en el esófago norteamericano. Especialmente en el de un presidente empeñado en abrir más frentes de batalla – dialéctica en este caso – también con sus aliados en Europa y en la OTAN. De ahí que Teherán ponga el capote para hacer salir al ruedo al magnate. Ha sido la Guardia Revolucionaria de Irán la que hurgaba en la herida yankee este mismo domingo. Teherán se sabe con la mano ganadora en las negociaciones con Estados Unidos porque Trump apenas tiene ya margen de maniobra. El impacto de la guerra en la economía global por el bloqueo del estrecho de Ormuz tensiona el bolsillo de aliados y adversarios. El nerviosismo es ya palpable en los mercados y el chicle no da mucho más de sí. Así, a través de un comunicado difundido en redes sociales, la división de Inteligencia mandaba el mensaje a la Casa Blanca de que el taxímetro está corriendo. La factura, cada vez más grande y el efectivo no da para mucho más. Ormuz es precisamente el punto de fricción de las conversaciones. De su futuro pende la paz. Irán avisa de que el margen de maniobra de Trump acaba de "reducirse" dada la situación en el paso marítimo y le recuerdan que tiene en sus manos el ultimátum iraní de plazo no especificado para levantar su bloqueo. Subrayan también el elenco de voces críticas con la postura de la Administración norteamericana, que va desde aliados de Teherán como Rusia y China, hasta una Europa de uñas con la Casa Blanca tras reactivar la cruzada arancelaria y meter un tijeretazo a su presencia militar en Alemania. El escenario no es halagüeño para el magnate. En su aviso, la Guardia Revolucionaria recuerda que sólo hay una forma de interpretar estos eventos y no es sino una encrucijada que dibuja...
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