El Periódico Extremadura
Hay personas que parecen haber hecho un pacto secreto con el tiempo. Mientras los calendarios avanzan sin piedad, ellas permanecen inalterables, reconocibles, casi idénticas al recuerdo que guardamos de ellas. Eso fue exactamente lo que muchos pensamos el otro día al ver a Felipe Gómez Valhondo en una rueda de prensa. Era inevitable acordarse de Jordi Hurtado. No por la televisión, claro, sino por esa extraña capacidad de seguir siendo el mismo, como si los años, en lugar de pesar, simplemente pasaran de largo.
Go to News Site