El Plural
La declaración judicial de Manuel Morocho, inspector jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), ha arrojado mucha luz sobre el modus operandi del Partido Popular, de la cúpula policial durante el espionaje a Luis Bárcenas y de las cloacas del Estado a mayor escala, con dos objetivos claros en el punto de mira más allá del extesorero del PP: el independentismo catalán y el ascenso de Podemos. El testimonio de Morocho en el juicio de Kitchen ha revelado diferentes cosas, como por ejemplo, que el director operativo del Cuerpo, Eugenio Pino, le obligó a un traslado interno para dificultar su investigación del caso de la caja B del PP y que cuando estuvo en la brigada política, presenció escenas que ponían de manifiesto las dos obsesiones de Pino y de Interior bajo el mandato del PP. Morocho es una de las figuras más interesantes y con más que aportar de cara a las investigaciones de las tramas Gürtel y Kitchen, pero no solamente para eso. Su declaración judicial ha incidido en el acoso que sufrió durante al menos cinco años y en el ambiente que tuvo que soportar ante episodios como el dossier PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima), sobre una presunta financiación ilegal de Podemos por Venezuela e Irán. Recibió recibió presiones para no incluir el nombre de Rajoy en el cuerpo del informe principal y tuvo que meterlo en un anexo, soportaba que los atestados se demoraran en la mesa de sus jefes durante meses antes de llegar al juez Ruz y vivía a diario, según su testimonio, un clima de comentarios despectivos y advertencias de sus superiores para que no hurgara de más. Le ofrecieron, también, puestos en el extranjero, mejor retribuidos, para desincentivarle de su investigación, y mermaron la capacidad operativa de la unidad que dirigía. La DAO y la BARC: "No sabían dónde ponerme" Morocho pasó a estar destinado temporalmente en la Dirección Adjunta Operativa (DAO), que se había convertido en una unidad mixta que contenía unidades de inteligencia, coordinación de la Policía y un gupo de mando sin adscripción clara. Todas sus maniobras estaban destinadas a atacar a Podemos, a los líderes del procés y a poner en marcha la operación Kitchen para evitar que la justicia se hiciera con los documentos sensibles en poder de Luis Bárcenas. "Me dicen que voy como experto financiero, puesto que ha salido la cuenta de Trias y ha sido un error y le ha costado un disgusto al ministro Fernández Díaz. Ahí enmarcan mi entrada allí. Me dan alguna cosa de la familia Pujol, un inglés, un documento de garantía societaria, pero en fin... ahí no aguanto mucho, un día o dos", declaró Manuel Morocho el miércoles durante el turno de preguntas de la representación de Podemos. El 27 de octubre de 2012, con el éxito reciente de la Diada el mes anterior, El Mundo llevaba en su portada: "Investigan una cuenta de 12,9 millones del alcalde de Barcelona en Andorra", cuya existencia fue desmentida...
Go to News Site