Diario de Noticias
Durante 55 minutos, LaLiga estuvo sentenciada. El Barcelona era virtualmente campeón desde el sofá de casa. Pero Vinicius desvaneció la consumación de los hechos para rescatar al Real Madrid y aplazar el alirón culé. Así, el destino, cuán caprichoso es, ha querido que el título quede en suspenso y con grandes posibilidades de decidirse en el Clásico del próximo domingo, donde el conjunto de Hansi Flick podrá coronarse con un empate en el Camp Nou, cuando restarían tres jornadas para la conclusión. El cuadro de Álvaro Arbeloa tratará de retrasar algo que parece anunciado.
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