ABC
Lydia Lozano sigue atenta y cuidando a su marido, Charly, cuya salud lleva meses atravesando un bache por la infección causada por una bacteria, que le ha dejado postrado en una silla de ruedas. Todo parecía ir a mejor, a pesar de los estragos que resultantes de estar tanto tiempo convaleciente, pero la colaboradora de '¡De viernes!' ha declarado que no es así. «Ha vuelto», ha anunciado Lydia Lozano al coincidir con la prensa a la salida de una reunión de trabajo. «Entonces estamos chungos», ha admitido, explicando que se sienten como en la casilla de salida. Todo empezó con una cirugía en la espalda el pasado mes de noviembre, pero una infección empeoró las cosas. «Yo lo único que quiero es que ande, que coja su coche, que haga su vida », ha compartido Lydia, visiblemente afectada por la situación que les está tocando vivir. En Semana Santa, tal y como contó hace unas semanas la periodista, tuvo que ser operado de nuevo porque la bacteria se había «comido una vértebra». «Ha dejado de andar y va en silla de ruedas. Porque... después de tanto tiempo en la cama, arreglarle la vértebra, tornillos, de todo... Ahora ya va andando un poquito mejor, pero está en silla de ruedas», comentaba en abril la colaboradora. «En mi vida, en tantos años que llevo con Charly, deben ser como 100, he estado tanto con Charly. ¿No te das cuenta de que en nuestra vida hemos estado tanto tiempo juntos? Pero bueno, si esto no nos separa, ya no nos separa nada», comentó Lydia con sentido del humor. La pareja cumple este mes de junio 36 años de matrimonio tras conocerse en los años 80 a través de un amigo común. En el año 2015, coincidiendo con su 25 aniversario de boda, renovaron sus votos, aunque esta mala racha de salud parece haber servido también para reforzar su vínculo. Lydia ha confirmado que tanto ella como el propio Charly están ya sintiendo el cansancio después de tantos meses de convalecencia. «Él está hasta las narices ya. Pero está aguantando como un jabato, ¿eh? Si yo soy la que estoy en la cama y dependo de él para esto, vamos...», ha admitido la periodista, que está pendiente de él en todo momento. Hace unas semanas, la colaboradora compartía un deseo que aún mantiene y que le acompaña: «Espero que en agosto me pueda ir. Sin andador, sin silla de ruedas, sin nada. Ojalá», le decía a la prensa. Al fin y al cabo, la pareja está luchando por la recuperación mientras Lydia sigue trabajando en televisión, aunque ha reducido su agenda en gran medida para poder atender las necesidades de recuperación.
Go to News Site