ABC
Corría el minuto 78 cuando el Ramón Sánchez-Pizjuán pasó de la felicidad a la indignación. Lucien Agoumé había anotado el segundo tanto para el Sevilla FC que sentenciaba el duelo, pero Martínez Munuera atendió la indicación de su asistente y anuló el gol. También desde la sala VOR, donde se encontraba Iglesias Villanueva, se ratificó la decisión y el tanto no subía al marcador. Una escena de confusión que provocó el enfado de los futbolistas, de la grada y del banquillo del Sevilla. Ni Kike Salas, que peina el balón, ni Agoumé, que controla y supera a Remiro con un fuerte remate, se encontraban en posición de fuera de juego, pero sí Andrés Castrín. El defensa, que salía del área... Ver Más
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