Ultima Hora Mallorca
Colocar un vaso de agua con sal en distintas estancias del hogar es una práctica vinculada al Feng Shui que ha ganado popularidad en los últimos años. Esta técnica, de origen oriental, se basa en la creencia de que ciertos elementos pueden influir en la energía del espacio doméstico, favoreciendo así el bienestar de quienes lo habitan. Aunque carece de respaldo científico, son muchas las personas que la incorporan como parte de sus rutinas de limpieza energética. El procedimiento resulta sumamente sencillo y económico. Consiste en llenar un recipiente de cristal con agua y añadir aproximadamente una cucharada de sal gruesa. Una vez preparado, el vaso se coloca en algún rincón de la habitación —preferentemente el dormitorio— y se deja reposar durante varios días sin manipularlo. Según las creencias asociadas a esta costumbre, la mezcla actuaría como un elemento capaz de absorber las energías negativas presentes en el ambiente.
Go to News Site