El Plural
La última gran cita electoral antes de mayo de 2027 pasa por Andalucía. Allí se pondrá a prueba el alcance de la mayoría de Juan Manuel Moreno Bonilla, la capacidad de María Jesús Montero para movilizar al socialismo andaluz y la ambición de Vox por convertirse en actor imprescindible en la comunidad donde encontró una de sus primeras palancas institucionales. El cuarto y último 'caucus' de las derechas será determinante para testar el estado de salud de los grandes partidos políticos de cara a las próximas municipales y autonómicas de mayo de 2027. El Partido Popular erró en la táctica de cálculo y María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco quedaron capturados y embargados por una ultraderecha desacomplejada, especialmente en Extremadura y Aragón, donde ya existe un acuerdo de Gobierno ha cambiado de una vicepresidencia y dos consejerías y de una vicepresidencia y tres consejerías, respectivamente. Alberto Núñez Feijóo pecó de optimista y provocó una guerra cognitiva que evidenció el fracaso de su estrategia y que trajo de vuelta a Vox a las instituciones que abandonaron hace apenas un año. Cuando las urnas claudiquen o no a favor de la mayoría absoluta del actual presidente en funciones de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, comenzará un silencio periférico que recolocará las posiciones del tablero nacional. Una victoria clara de los azules podría abrir una etapa de reajuste en el conjunto del país o, quién sabe, en el organigrama de la dirección nacional del PP. No obstante, un triunfo por la mínima y sin absoluta evidenciaría la incidencia de la ultraderecha en la tierra que le vio resurgir de sus cenizas franquistas. Quien fuera vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aspira a movilizar a su electorado y a evitar el peor resultado histórico del puño y la rosa en su comunidad. Por su parte, la ultraderecha desea impedir una mayoría absoluta del PP y sorpasar al PSOE en algunos municipios importantes de Sevilla, Granada, Almería o Málaga y hacerse con los restos en Jaén o Huelva. Vox busca consolidarse como actor decisivo en el circuito andaluz. Su líder aúlico, Santiago Abascal, ha intensificado su agenda con una serie de actos públicos en plazas populares estratégicas como Linares, Motril, Puente Genil, Montilla, Dos Hermanas, Roquetas de Mar, Jerez de la Frontera, Almuñécar o Marbella. La elección de estas localidades no es baladí, ya que son zonas clave para la estrategia del partido, que aspira a disputar el último diputado en importantes núcleos urbanos tras caer más de un punto en un mes —la "prioridad nacional" les ha pasado factura—. Los carteles electorales de las cinco formaciones políticas con representación en el Parlamento andaluz demuestran que el perfil de Moreno y Montero exceden la marca de su partido. En el debate que se celebrará esta noche en RTVE será la primera vez que ambos compitan en igualdad de condiciones institucionales. A contracorriente, Vox ha imprimido una estrategia electoral en negativo con un cartel secundario: "Que no te estafen", con...
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