COPE
Prácticamente la mitad de los conductores en España, un 48,76%, no sabe utilizar correctamente los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). Además, siete de cada diez admiten no tener una "confianza plena" en ellos. Estos datos se desprenden del estudio 'Percepción sobre los sistemas ADAS. ¿Tecnología que protege o incomoda?', presentado por el Club Europeo de Automovilistas (CEA). El informe, basado en más de 1.000 entrevistas a conductores, alerta de que este desconocimiento puede limitar la efectividad de los sistemas y provocar un uso indebido de la tecnología. Estos asistentes, que incluyen desde cámaras hasta sensores de movimiento, ya son obligatorios en turismos y vehículos comerciales desde hace tres años. El estudio evidencia una notable falta de formación en esta tecnología. Tan solo el 25% de los conductores se considera con conocimientos avanzados, mientras que más del 70% asegura no haber recibido la información necesaria en el concesionario al comprar su vehículo. Según Octavio Ortega, responsable del estudio, la desconfianza se explica en que "hay muchas personas que no tienen conocimientos específicos para manejarlos correctamente". Esta situación genera un rechazo palpable hacia una tecnología diseñada para proteger. Otra de las conclusiones del informe es la incomodidad que generan los ADAS. La mitad de los encuestados considera "excesivas" las alertas que recibe de estos sistemas, y un 43% reconoce que experimenta un alto nivel de estrés con su uso, lo que demuestra una clara fricción entre el conductor y el vehículo. Esta falta de sintonía contrasta con el coste añadido que suponen estos sistemas, que encarecen el precio final del vehículo entre 800 y 1.500 euros. Además, una norma europea que entra en vigor el 1 de julio de 2026 obligará a que todos los coches nuevos vendidos en la UE incluyan de serie tres de estos sistemas de seguridad. Ante esta situación, el CEA ha solicitado a los fabricantes que diseñen sistemas ADAS más sencillos e intuitivos, ya que cada marca utiliza una interfaz diferente. También ha reclamado a los concesionarios que expliquen con claridad su funcionamiento a los compradores. Finalmente, los responsables del estudio han pedido a la administración que impulse más campañas de concienciación para combatir el rechazo a esta tecnología. Consideran, además, que su manejo debería incorporarse a los conocimientos necesarios para obtener el permiso de conducir.
Go to News Site