20minutos
Decimos ‘Sobre gustos no hay nada escrito’ cuando una discusión ya no va de razones sino de preferencias, porque a partir de ahí cada cual elige lo suyo y no hay argumento que lo arregle. Por eso suele aparecer al hablar de comida, música, moda o cualquier elección personal que no admite un veredicto único. Sirve igual para una tortilla, una canción o un destino de vacaciones, porque recuerda que lo que a uno le entusiasma a otro le deja frío y no pasa nada.
Go to News Site