ABC
La estrella del pop Britney Spears evitará la cárcel tras declararse culpable de un cargo menor tras haber sido arrestada por la policía por conducir borracha y drogada. La cantante de 44 años no compareció ante el tribunal, pero a través de su abogado ha admitido las acusaciones de conducción temeraria bajo los efectos de las drogas o el alcohol. Spears fue detenida el 4 de marzo en una autopista del sur de California después de conducir su BMW «de manera errática a alta velocidad», según el informe de las autoridades, y la denuncia penal dice que tenía alcohol y drogas en su organismo, pero sin especificar qué drogas ni el nivel de alcohol en sangre. Los representantes de la artista, que ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación después del arresto han calificado el incidente de «completamente inexcusable», y afirman que «con su declaración de hoy, Britney ha aceptado la responsabilidad de su conducta», tal como expresa el comunicado de su abogado Michael Goldstein. «Britney ha tomado medidas importantes para implementar un cambio positivo, lo cual se refleja claramente en la decisión del fiscal de distrito del condado de Ventura (donde ella tiene un casa) de reducir el cargo en este caso y desestimar el cargo de DUI ('driving under influence', conducir bajo los efectos de sustancias), añade el comunicado, donde se acepta la culpabilidad por lo que se conoce como un cargo de «conducción temeraria bajo los efectos del alcohol o las drogas». El tribunal le ha impuesto a la intérprete de 'Oops, I did it again' una pena de libertad condicional de 12 meses y deberá completar un curso sobre los peligros de la conducción bajo los efectos del alcohol, además de pagar multas y tasas. Según indica la revista People, la multa será de 517 dólares (unos 440 euros) y, según Page Six, el curso de concienciación para conductores que han conducido bajo los efectos del alcohol tendrá una duración de unas 30 horas. Este es el protocolo habitual para los acusados sin antecedentes de conducción bajo los efectos del alcohol, sin accidentes ni lesiones y con un bajo nivel de alcohol en sangre, según la fiscalía del condado. Pero desde el Tribunal de Ventura se ha advertido al letrado de Spears que si la cantante incurre de nuevo en un delito similar, este pasaría de ser menor a ser grave y que cada vez que consideren que altera el orden público o que sea detenida por su conducción deberá someterse a controles de alcohol y drogas así como un registro de su vehículo. Este arresto y condena es un nuevo capítulo del larguísimo historial de incidentes protagonizados por Britney Spears, que hace cinco años consiguió recuperar su autonomía tras estar desde 2008 bajo la tutela de su padre y sus abogados, quienes gestionaban su dinero, su trabajo y su relación con sus hijos.
Go to News Site