COPE
Un joven sevillano de 22 años, Javier Torres, ha puesto en marcha una iniciativa que busca renovar la forma de comunicar la fe en el siglo XXI. Su proyecto, llamado Vivir Abrazando, ha comenzado con una revista en papel y un pódcast, logrando un éxito inesperado: la primera edición de la revista, una tirada de 100 ejemplares, se agotó en horas. Este estudiante de Comunicación y Relaciones Públicas ha encontrado en los nuevos formatos una vía para "acercar a Dios a las personas". El nombre del proyecto es una declaración de intenciones. Para Torres, que vive la fe de la mano de Hakuna, "Vivir Abrazando" es "la manera más bonita que tengo de entender mi carisma". Según explica, esta idea nace de una enseñanza que le ha marcado: "Cuando damos un abrazo, ponemos nuestro corazón frente al de la otra persona, y eso es lo que quiero hacer con Cristo". La publicación en papel es uno de los pilares de esta iniciativa. Se trata de una edición limitada de 100 ejemplares, cada uno de ellos numerado y "sellado en oración por cada persona que lo compra", un detalle que subraya el carácter personal y cuidado del formato. El contenido se centra en testimonios, con el objetivo de mostrar historias concretas de fe que puedan inspirar a los lectores. Su primer número incluye una entrevista central a Álvaro Quesada, realizada el pasado Jueves Santo desde Jerusalén, y otra a Inés Ferrando de Aute. El lanzamiento tuvo lugar el pasado Miércoles de Ceniza y, como relata el propio Torres, "en solo tres horas voló, se agotaron todos los ejemplares", un resultado que califica como "un regalazo" y del que se muestra "súper agradecido". El éxito ha sido tal que ya se planean futuras ediciones. La intención es continuar, pero sin perder la esencia del proyecto. "La idea es seguir sacando ediciones, pero cuidando mucho este formato mimado y tan cuidado", afirma Torres. La acogida, asegura, ha sido excelente tanto entre jóvenes como entre mayores, demostrando que el formato tiene un atractivo intergeneracional. El proyecto busca "formatos nuevos que llamen la atención" para cumplir su objetivo evangelizador. Además de la revista, con un contenido "llamativo que incita a leerlo", Vivir Abrazando cuenta con un pódcast. Este tiene un formato breve, de entre 10 y 15 minutos, pensado para que "se lo pueda poner todo el mundo de camino a la universidad o al trabajo". En él, participan invitados de diferentes realidades de la Iglesia para ofrecer una visión amplia y diversa. Detrás de esta iniciativa hay una experiencia personal. Javier Torres relata que, aunque siempre tuvo la fe cerca, no fue hasta que hizo Effetá cuando sintió que se encontró con Cristo "cara a cara". A partir de ahí, comenzó un camino de "ir trabajando mucho mi vida, enamorándome de Cristo en lo más sencillo y cotidiano del día", una vivencia que le ha llevado a actuar por "puro amor radical". Actualmente, Javier está a punto de terminar su carrera y, aunque confiesa no saber qué planes tiene Dios para él, se pone "en sus manos". Lo que sí tiene claro es la dirección que marca su corazón: "Estoy descubriendo que en mí hay un deseo profundo de darme a los demás", asegura. Este impulso es el que da sentido no solo a su futuro, sino también al presente de Vivir Abrazando. El proyecto no es una aventura en solitario. Junto a Javier hay un equipo de cinco personas, que son también amigos unidos por la fe y la cercanía a Hakuna. "Son amigos que, se me puede ocurrir la mayor locura del mundo, y me van a acompañar”, explica. Este equipo comparte la misión de fondo del proyecto, que no es económica, "sino llevar a Dios a los más pobres, y no hablando de dinero". De hecho, la iniciativa tiene un fin benéfico. Según detalla su fundador, "todos los beneficios son para ayudar a personas que no se puedan pagar retiros de fe" como Effetá, Bartimeo o Emaús. El motor es el deseo de compartir la experiencia transformadora que ellos han vivido en esos retiros.
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