Cope Zaragoza
Una ley que nació en 2023 con el objetivo de ordenar la tenencia de mascotas y proteger la biodiversidad ha evolucionado hacia una norma que podría prohibir la tenencia de la mayoría de animales de compañía en los hogares españoles. El desarrollo de la Ley de Bienestar Animal, impulsada por Podemos, ha derivado en la creación de los llamados listados positivos, un sistema que, según denuncian los afectados, deja en manos de un comité científico-técnico la decisión sobre qué especies se podrán mantener en casa. Este asunto ha sido analizado en 'Mediodía COPE' por Pilar García de la Granja y José Ángel Cuadrado, director de 'Lo que viene' y coordinador digital de ÁBSIDE Media. El momento actual es clave, ya que el real decreto que regulará estos listados positivos se encuentra en fase de alegaciones hasta este viernes, 8 de mayo. En España, se estima que casi una de cada dos casas tiene mascota, sumando un total de 25 millones de animales. Por ello, el sector de las mascotas, que engloba a tiendas, veterinarios, distribuidores y productores de alimentación y que mueve casi 6.000 millones de euros al año, se está movilizando para modificar el texto. Hasta ahora, la normativa se basaba en listados negativos, que especificaban qué animales no se podían tener, como las especies invasoras, permitiendo así la tenencia de todo lo que no estuviera en esa lista. Sin embargo, el nuevo modelo invierte la lógica: solo se podrán mantener los animales que figuren explícitamente en el listado positivo. Este cambio ha generado un gran temor en el sector ante una posible "prohibición de facto de casi todas las mascotas". Eduardo Romános, veterinario especialista en peces ornamentales, ha expresado su preocupación en 'Mediodía COPE', afirmando que el futuro es incierto para muchos negocios. "Al final, pienso que la tienda de barrio o el comercio especializado, esos van a desaparecer, no van a poder mantener el tirón en lo que a veces se refiere, pienso que, como digo, quedarán 10 o 12 especies", ha señalado. La principal reivindicación del sector es que la lista definitiva de especies sea lo más amplia posible para no excluir a los animales que hoy se mantienen legalmente. Uno de los puntos que más recelo genera es la composición y el criterio del comité que tomará las decisiones. Gran parte del sector denuncia que el proceso puede estar influido por una "visión ideológica muy concreta", la de organizaciones animalistas apoyadas por partidos como Podemos. En este contexto, se menciona a Eurogroup for Animals, un lobby europeo que defiende activamente el modelo de listas positivas restrictivas a nivel comunitario. El impacto económico es otra de las grandes preocupaciones. Josep Canela, dueño de una tienda especializada en reptiles y anfibios que factura medio millón de euros al año y de la que dependen cinco familias, advierte de la fragilidad de su negocio. "Con una pequeña pérdida de facturación, yo qué sé, un 10% o un 20%, ya no podían salir adelante. Todo el mundo está al límite", ha explicado Canela, quien concluye que "si esto sale adelante, sería nefasto, en nuestro caso". Además, los expertos alertan de que la norma podría tener un efecto contraproducente, al meter en el mismo saco el tráfico ilegal de fauna y la venta legal de animales nacidos en cautividad. Esta situación, según Canela, podría disparar el mercado negro. "La gente cogerá un coche, se irá a Alemania a buscar esos animales que por lista no los puede tener en España y se los traerá", ha vaticinado, lo que favorecerá el "trapicheo" y la tenencia de animales sin control ni documentación. Ante este panorama, el sector reclama un listado positivo, amplio, realista y basado en la evidencia científica, no en prejuicios. Asimismo, exigen que se establezca un régimen transitorio claro para los dueños que ya tienen animales comprados legalmente, con el fin de evitar que, de la noche a la mañana, se conviertan en "delincuentes" por tener una mascota que ha quedado fuera de la nueva regulación.
Go to News Site