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El Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo ha dado luz verde este martes de forma definitiva al primer Plan de Acción contra el Ruido (PAR) de la capital hispalense. Se trata de un documento que, según ha indicado el Ayuntamiento en un nota, responde a las exigencias de la normativa tanto a nivel europea como nacional y que está basada en los datos obtenidos en el último Mapa Estratégico de Ruido de Sevilla (Merse), en el que se revela que el tráfico viario es el principal foco de ruido en la ciudad. Una iniciativa con la que se busca reducir la contaminación acústica y mejorar la calidad de vida de los sevillanos y que propone una serie de medidas para ello. Entre todas, la que más llama la atención por las consecuencias que puede tener en la restricción del tráfico a medio y largo plazo, es la ampliación de la Zona de Bajas Emisiones que actualmente sólo existe en la Cartuja a dos distritos más de la capital hispalense: Triana y el Casco Antiguo. La ZBE es una medida que busca restringir el tráfico en aquellos espacios urbanos que cuenten con esta calificación, evitando el acceso de los vehículos que sean más contaminantes. De hecho, sólo se permite el acceso de los coches que cuenten con distintivos ambientales homologados por la Dirección General de Tráfico (DGT): '0 emisiones', 'ECO', 'C' o 'B'. El resto quedan excluidos. Una medida que en el último pacto presupuestario con Vox en Sevilla se acordó que se iba a rebajar y que ahora, por contra, se extenderá a más barrios. No son las únicas propuestas que se incluyen en el PAR. Hay otras, que se van a ejecutar con más prontitud, como la puesta en marcha de la futura línea 3 del Metro o la ampliación de la red del Tranvibús (100% eléctrico y silencioso), prevista esta última para el mes de septiembre. Por contra, las fuentes municipales consultadas insisten en que no hay un plazo concreto para la extensión de estas Zonas de Bajas Emisiones al Casco Antiguo y Triana, ni tampoco el número de calles que se verán afectadas. Esto será algo que se determine más adelante en función de las indicaciones por parte de los técnicos. Además, se va a impulsar la red ciclista y se procederá a sustituir el pavimento tradicional por asfalto fonoabsorbente en vías críticas como la Ronda Urbana Norte y la Avenida de La Palmera. Por otro lado, el Ayuntamiento prevé reducir el ruido del tráfico, que es el principal foco que lo provoca, ampliando también las zonas de tráfico calmado, es decir, con una limitación de velocidad de 20 y 30 kilómetros a la hora, algo que se conseguirá, entre otros, a través de los controles mediante radares foto-rojo y cinemómetros. El plan también contempla la protección de «zonas tranquilas» en la ciudad, que serán preservadas como espacios de descanso mediante barreras vegetales y limitaciones al tráfico. Se trata de diez espacios de especial protección, denominados pulmones sonoros, entre los que se encuentran el Parque del Alamillo, los Jardines de los Reales Alcázares y el Parque Infanta Elena. El PAR contará con una inversión aproximada de 10 millones de euros en los próximos cinco años -destinados a carriles bici, asfaltos especiales y sistemas de control ZBE-, con un retorno social estimado superior a los 188 millones de euros gracias al ahorro en costes sanitarios y la mejora del bienestar ciudadano. Además, asume los compromisos del Zero Pollution Plan de la Unión Europea y las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estima que su ejecución permitirá reducir más de 12.700 casos de molestias crónicas y prevenir casi 5.000 casos de alteraciones del sueño. Además, se proyecta evitar 155 casos anuales de enfermedades cardiovasculares derivadas del estrés acústico.
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