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Paula Garrote, la gijonesa que ha repetido el MIR a pesar de conseguir el puesto 49 de España en 2024: "Quería tener una vida fuera del hospital" | Collector
Paula Garrote, la gijonesa que ha repetido el MIR a pesar de conseguir el puesto 49 de España en 2024:
Cope Zaragoza

Paula Garrote, la gijonesa que ha repetido el MIR a pesar de conseguir el puesto 49 de España en 2024: "Quería tener una vida fuera del hospital"

La elección de la especialidad tras el examen MIR marca la carrera de los médicos del futuro. Aunque la historia de Paula Garrote, una joven gijonesa, es un claro ejemplo de que este camino no siempre es definitivo. Tras obtener el puesto número 49 en 2024 y elegir anestesia en Valencia, decidió dar un giro radical a su vida: renunciar a su plaza y volver a presentarse al examen para cambiar de especialidad, tal como ha contado en 'Herrera en COPE en Gijón'. Paula Garrote comenzó su residencia en Valencia, pero pronto se dio cuenta de que no era feliz. "Cuando empecé a trabajar, me di cuenta que no era ni mi especialidad ni mi lugar", ha confesado. El sistema de formación MIR no permite cambiar de centro ni de especialidad una vez iniciada la residencia, por lo que la única opción para redirigir su futuro era "dejarlo todo" y empezar de cero. Ante la perspectiva de pasar cuatro años más, y el resto de su vida laboral, en un camino que no la "llenaba", y con circunstancias personales que la atraían de vuelta a casa, tomó la determinación. "Decidí tirarme a la piscina", ha afirmado, explicando que repetir el examen era la única manera de "poder volver hacia atrás y cambiar". Para ella, era una oportunidad que no podía dejar pasar, a pesar de que para muchos médicos salirse del "camino establecido" parece "impensable". El esfuerzo ha merecido la pena. En su segundo intento, Garrote ha obtenido el puesto 156 de entre casi 17.000 aspirantes, un resultado excelente que le ha permitido escoger la especialidad que siempre tuvo en mente como alternativa a anestesia: dermatología. Esta vez, en casa, en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). El cambio no solo responde a una preferencia de especialidad, sino a una búsqueda de calidad de vida. Garrote ha sido testigo de la dureza de las condiciones laborales de los médicos, con jornadas maratonianas. "Tuve días en los que estuve trabajando 24 horas sin haber podido pisar la cama en ningún momento", ha revelado. La dermatología le ofrece una "jornada de 8 horas", la posibilidad de "dormir todos los días" en su casa y, en un futuro, "poder conciliar con mi familia" y tener una "vida fuera del hospital", algo que para ella era "muy importante". Garrote defiende que su elección es tan vocacional como cualquier otra, pero subraya una realidad cada vez más presente en la profesión médica. "Aparte de ser médicos, lo primero somos personas y necesitamos también tener nuestras jornadas de descanso, nuestra vida fuera, nuestra familia", ha señalado. Esta necesidad de conciliación está llevando a muchos a optar por especialidades con mejores horarios, aunque insiste en que "la dermatología sigue siendo igual de vocacional e igual de necesaria que el resto". Su vocación no proviene de una saga familiar, sino de un interés temprano por la biología y el cuerpo humano que la llevó a estudiar Medicina. Una vez en la carrera, se enamoró de la práctica clínica, una pasión que mantiene. Sin embargo, advierte de que las malas condiciones laborales pueden hacer que "te canses y que te puedas llegar a quemar, aunque te guste" la profesión.

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