Cope Zaragoza
La reconocida artista Sole Giménez ha repasado su extensa trayectoria profesional y personal en el programa 'Mediodía COPE MÁS Valencia', dentro de la sección 'Gente que cuenta' conducida por Carles Villeta. Durante la entrevista, la cantante ha ofrecido una mirada íntima a sus inicios, su etapa en Presuntos Implicados, los sacrificios de su carrera y su presente, marcado por el lanzamiento de su nuevo disco, 'Ser Humano'. Los comienzos de Giménez en la música fueron casi un juego. Tras volver de Francia, donde pasó parte de su infancia, sus amigas en Yecla le pedían que cantara en francés. "Cantar para mí siempre fue como un juego", recuerda. A los 11 años se apuntó a un coro y, sin darse cuenta, acabó "cantando por todas partes". Antes de que la música se convirtiera en su profesión, Sole Giménez estudió Bellas Artes en Valencia, una ciudad clave en su vida. "Nunca consideré ser cantante", confiesa, admitiendo que no tenía "pasión escénica" y veía la profesión como algo muy difícil. La idea de crear Presuntos Implicados surgió de su hermano, quien la animó a presentarse a un concurso en Radio Nacional en pleno auge de la 'movida madrileña'. Tras ganar, la discográfica les fichó para un primer single. Así, Giménez se convirtió en la vocalista de un grupo en el que permaneció 23 años. De aquella época, la artista aprendió que "equivocarse está bien" y que "perseverar es lo que te lleva a conseguir algo". Aunque considera que se equivocaron en su primer disco, la banda supo encontrar su "sonido propio" y un "sello particular" que les llevó a convertirse en un referente de la música española. Sin embargo, el éxito también tiene una cara menos amable. Giménez habla de "las renuncias" como lo más complicado de su carrera, especialmente el tiempo perdido con sus seres queridos. "Tienes que renunciar a tener tiempo con tus seres queridos, con tus hijos, con tus padres, con tu familia, con tus amigos", lamenta. La vida del artista es un "ciclo sin fin" de componer, grabar, promocionar y actuar que exige grandes sacrificios. Por ello, su salida del grupo no fue una simple decisión, sino una necesidad. La cantante lo describe como algo ineludible para su bienestar personal. "Si seguía ahí, sabía que el camino iba a ser todavía peor y no merecía la pena", afirma con contundencia. Al dejar la banda, su primera intención fue parar y alejarse de la música para "quitarme de encima muchos pesos". Sin embargo, con el tiempo se dio cuenta de que seguía siendo "la chiquilla que empezó haciendo música a lo tonto" y que le encantaba. Empezar su carrera en solitario le produjo "vértigo", pero decidió confiar en su "propia manera de entender la música", un camino que ha recorrido desde entonces. Una de las joyas de su carrera en solitario es la canción 'Mi pequeño tesoro', dedicada a su hija, que ha creado un "vínculo tan bonito" con el público. El momento más especial llegó cuando pudo interpretarla junto a ella en el Palau de Les Arts por su 40 aniversario: "Pude cantar con con mi hija esa canción, eso no me lo esperaba, cantar con ella, con mi pequeño tesoro, su canción", recuerda emocionada. Al final de la entrevista, al ser preguntada sobre qué dice su trabajo de ella, Sole Giménez no duda: "Supongo que cuenta que soy una cabezona nata". Se define también como una persona "optimista" a la que le importa, por encima de todo, "cuidar de la música" y ofrecer un producto de máxima calidad sonora y artística.
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