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El árbitro francés François Letexier ha roto su silencio para explicar su compleja gestión del incidente ocurrido el pasado 17 de febrero entre Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, y Vinicius Junior, del Real Madrid. Durante el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, el delantero brasileño acusó al argentino de proferirle insultos racistas, lo que llevó a Letexier a activar de inmediato el protocolo antirracismo de la UEFA y a detener el encuentro durante diez minutos. Dos meses y medio después, Letexier ha explicado en RMC la dificultad de ese momento. “Es un momento muy particular. Un momento en el que no tienes toda la información”, ha señalado. El colegiado ha subrayado que su máxima prioridad era la cautela: “Debes decidir sin tener todos los elementos. En este tipo de casos, lo más importante es recopilar la mayor cantidad de información posible y, sobre todo, tomar precauciones. Esa es mi prioridad”. Letexier ha defendido su decisión de no sancionar a Prestianni en el campo, ya que no fue testigo directo del supuesto insulto. “Cuando un jugador viene a decirme que ha sido víctima de insultos racistas de los que no he sido testigo, debo tener en cuenta lo que me dice, pero no puedo tomar una decisión basándome únicamente en esa base, lo que me parece legítimo”, ha desarrollado. El árbitro ha detallado cómo procedió a continuación: “Hay que oficializar el momento, hacerlo legible a los ojos de todos y explicar a los diferentes actores que el hecho de que no haya visto ni oído el incidente me impide tomar una decisión disciplinaria”. Esta fue la manera en la que intentó “gestionar el incidente”. Posteriormente, y aunque Gianluca Prestianni siempre negó haber llamado “mono” al brasileño, el jugador del Benfica fue sancionado con seis partidos de suspensión (tres de ellos con suspensión de la pena) por “conducta homófoba”. El propio futbolista argentino explicó que había llamado “maricón” a su adversario. La sangre fría y la pedagogía de Letexier fueron ampliamente reconocidas tras el encuentro, a pesar de la polémica generada. “Tengo la impresión de que los responsables de la UEFA estaban satisfechos con mi forma de gestionar el incidente”, ha confesado el colegiado. “También tengo la sensación de que el mundo del fútbol ha percibido bastante bien la situación”. Finalmente, Letexier ha concluido con una reflexión sobre el papel del árbitro y su deseo de que estas situaciones no se repitan. “El árbitro es un elemento tercero en este tipo de contexto. Creo que he hecho la situación lo más legible posible”, afirmó, antes de sentenciar: “Ahora bien, si pudiera evitar tener que gestionar este tipo de incidentes y si pudiéramos evitar este tipo de comportamiento, prescindiríamos de ellos con gusto”.
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