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Choque en el Gobierno por la obligatoriedad o no de la cuarentena de los 14 pasajeros españoles que van a bordo del crucero con un brote de hantavirus , el MV Hondius, una vez lleguen a Madrid. Mientras que Sanidad alega que existen «instrumentos legales suficientes» para decretar una cuarentena obligatoria, desde el Ministerio de Defensa se considera que el aislamiento en el Hospital Gómez Ulla debe ser voluntaria. En concreto, cuando el barco llegue, los equipos de Sanidad Exterior encargados del operativo evaluarán la salud de todos los pasajeros y se les repatriará a sus países «salvo que su condición médica lo impida», dijo ayer la ministra de Sanidad, Mónica García. A los catorce españoles que viajan a bordo (trece pasajeros y un miembro de la tripulación que son de Cataluña, Madrid, Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana y Castilla y León) se les trasladará en aviones militares hasta la Base Aérea de Torrejón de Ardoz y de ahí serán llevados al Hospital de la Defensa Gómez Ulla de Madrid, donde guardarán cuarentena. Sobre la cuarentena en el Gómez Ulla, la ministra de Defensa, Margarita Robles, dijo que sería voluntaria, a lo que Sanidad respondió que, en primer lugar, confía en que los pasajeros del barco y sus familiares quieran estar protegidos y recibir el mejor cuidado médico posible, pero que si no es así, el Gobierno tomará «las medidas legales necesarias» para garantizar la salud pública «con todos los instrumentos legales a su disposición». Este jueves, García ha asegurado en Cadena Ser que existen «instrumentos legales suficientes» para decretar una cuarentena y se ha remitido a la ley orgánica de 1996 de medidas especiales en materia de salud pública. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, expresó este jueves la oposición de su partido a que la cuarentena de los 14 españoles que se encuentran en el crucero afectado por un brote de hantavirus sea voluntaria, y cargó contra la gestión del Gobierno aseverando que no hay «nadie al volante».
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