Cope Zaragoza
El futuro de las factorías de Renault en España pende de un hilo. La dirección de la compañía ha anunciado que se ve obligada a suspender la adjudicación de nuevos vehículos a las plantas españolas tras no alcanzar un acuerdo con los sindicatos para el nuevo convenio colectivo. Esta decisión abre un escenario de bajada de producción, sin la llegada de nuevos productos y sin compromiso de mantenimiento del empleo. Sobre la mesa de negociación, la dirección de Renault España había presentado una última oferta que, de haber sido aceptada, hubiese garantizado la adjudicación inmediata de nuevos vehículos. El plan de futuro para el periodo 2026-2028 contemplaba la llegada de tres nuevos vehículos para la factoría de Palencia y la continuidad de dos modelos en Valladolid. La propuesta incluía mejoras salariales como una subida de IPC+1% para 2026 y de IPC para los dos años siguientes, además de pagas extra de 400 euros en 2026 y 2027. En materia de empleo, la oferta recogía la creación de 300 contratos indefinidos durante la vigencia del convenio y la adaptación de la jubilación parcial a la nueva legislación. La dirección ha explicado a las organizaciones sindicales que "estas son las condiciones máximas que Renault España se puede permitir para conseguir la adjudicación de los nuevos vehículos y mantener el empleo". Además, ha informado que, al superar estas condiciones, las factorías españolas dejan de ser una opción preferente. Ante la falta de acuerdo, la compañía ha comunicado que se ve "obligada a suspender la adjudicación de vehículos a España", abriendo la posibilidad a otras ubicaciones en el aparato industrial global del Grupo. La consecuencia directa es un cambio drástico en las perspectivas de las plantas españolas. En este nuevo contexto, la empresa ha presentado una nueva oferta de convenio mucho más limitada. Para el periodo 2026-2028, las condiciones salariales se reducirían a una subida del IPC en los tres años, eliminando la prima de contribución individual y modificando la de resultados. Las mejoras sociales y de flexibilidad también se ven sustancialmente recortadas. La Dirección de Renault España ha lamentado la situación, que supone entrar en un futuro incierto para las factorías españolas. A pesar del desacuerdo, la compañía ha manifestado que respeta las decisiones de las organizaciones sindicales y se pone a su disposición para seguir negociando.
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