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El clero cordobés se ha reunido este jueves en Montilla (Córdoba) para honrar a San Juan de Ávila, patrón del clero secular español. La celebración, que se adelanta tres días a su fecha oficial, ha estado presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, en la basílica que custodia los restos del santo. Este año, la festividad cobra un significado especial al conmemorar los 500 años de la ordenación sacerdotal del maestro de santos. Durante su homilía, el obispo ha destacado la figura de San Juan de Ávila como un ejemplo de "entrega, evangelización y santidad sacerdotal". En este sentido, ha hecho un llamamiento a los presbíteros para que eviten la "mundanidad" y la "fe superficial", señalando que el sacerdote debe "vivir unido a Cristo a través de la oración y el servicio". Jesús Fernández ha subrayado que "el sacerdote ha de ser santo y la santidad exige cumplir la ley de Dios", por lo que ha instado a los presentes a entregar su vida "con amor y por amor". Citando al Papa Francisco, ha recordado la importancia de una Iglesia "herida" y ha pedido a los sacerdotes que se dediquen a "acompañar y sanar" las llagas del mundo, convirtiéndose en "relicarios de Dios". El prelado también ha defendido la necesidad de una "formación integral" que abarque tanto la madurez humana como la espiritual. "Debemos ser sal y luz en el mundo, pero nadie puede ser luz si no se deja contagiar por Jesucristo", ha aclamado. Finalmente, ha reconocido su preocupación por la pérdida de confianza de la ciudadanía en la Iglesia, afirmando que la credibilidad se recupera "desde la fidelidad a la misión que el Señor ha encomendado". Antes de la misa, el obispo ha realizado una visita institucional al Ayuntamiento de Montilla, donde ha sido recibido por el alcalde, Rafael Llamas. El regidor ha destacado que figuras como San Juan de Ávila sitúan al municipio "en el ámbito mundial" y ha anunciado que existen "proyectos vinculados al santo que hay que desarrollar". Por su parte, Jesús Fernández ha agradecido la acogida y la colaboración del consistorio. Ha recordado que San Juan de Ávila "es un punto fundamental en la historia y es modelo de sacerdotes. Fue misionero incansable, predicó el Evangelio, atendió a los necesitados" y, por tanto, "merece nuestro reconocimiento y acción de gracias por él". La jornada ha contado también con la participación de los seminaristas y formadores, que han mantenido un tiempo de oración en la casa donde vivió el santo. La celebración ha concluido en el Teatro Garnelo, donde el obispo ha ofrecido una ponencia sobre la dimensión pastoral en la vida del presbítero y ha felicitado a los sacerdotes que este año celebran sus bodas de oro y de plata.
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