COPE
En la comarca de Liébana se está llevando a cabo una importante labor de recuperación del patrimonio etnográfico, con los hórreos como protagonistas. Estas construcciones tradicionales, que en su día fueron graneros elevados, se han convertido en símbolos de la identidad de Cantabria. La restauración del hórreo de Avellanedo, en Pesaguero, que lleva en pie desde el siglo XVII, ha puesto de manifiesto el valor de estas joyas arquitectónicas, de las que solo quedan unas 21 piezas en la región. La directora de la Fundación Camino Lebaniego, Pilar Gómez Bahamonde, ha destacado la importancia de esta iniciativa. Para ella, "el Camino Lebaniego es un paisaje cultural que no se puede desvincular de sus intangibles, que son la gente y el patrimonio cultural". Considera fundamental haber colaborado con el ayuntamiento de Pesaguero para restaurar esta "joya de los hórreos", logrando que "peregrinos y no peregrinos lo vean restaurado y perpetuado para otros muchos años". Esta iniciativa ha trascendido las fronteras locales, siendo presentada como un "caso de buenas prácticas" en la asamblea anual de la Federación Europea de Caminos de Santiago, celebrada en Italia. Pilar Gómez Bahamonde ha defendido allí el proyecto, subrayando cómo la restauración del hórreo ha servido de catalizador para la celebración de un Congreso Internacional de Hórreos en Liébana. La directora ha enfatizado la importancia de posicionar el Camino Lebaniego, uno de los caminos jacobeos patrimonio de la humanidad, en el mapa de los 83.000 kilómetros de caminos de Santiago que recorren Europa. El valor histórico y social del hórreo de Avellanedo es aún más profundo, ya que, según ha revelado Gómez Bahamonde, antiguamente servía de refugio para los peregrinos. "Pocas personas lo saben, pero en ese hórreo se quedaban peregrinos a dormir", explica. La abuela de los anteriores propietarios acogía a los caminantes en esta singular construcción, un hecho que refuerza la importancia de "recuperar ese patrimonio y mantener y preservar ese patrimonio en los caminos de peregrinación". Actualmente, los peregrinos que pasan por Pesaguero pueden sellar su credencial con un sello que luce la imagen del hórreo. Además de la recuperación patrimonial, la Fundación Camino Lebaniego trabaja en la mejora de la ruta. Se han acondicionado 14 tramos del Camino Lebaniego Castellano con pasarelas y vallas para aumentar la seguridad. Próximamente, se espera la apertura de un albergue de peregrinos en la localidad de Lomeña (muy próxima a Pesaguero) para "hacer más suaves las etapas de ese camino". A esto se suma la dotación de fuentes y una señalética cuidada para guiar a los caminantes. Un punto clave en esta ruta es Piasca, con su Iglesia de Santa María la Real, una joya del románico. En esta localidad se está creando un centro de interpretación del Románico que, según Gómez Bahamonde, "nos va a dar muchas alegrías". Este proyecto, en el que colaboran ayuntamiento, fundación, obispado y gobierno, busca enriquecer la experiencia del peregrino y dinamizar la comarca. La directora se muestra optimista ante el futuro, afirmando que el flujo de peregrinos "es muy bueno, pinta muy bien" de cara a los próximos años jubilares, el Xacobeo en 2027 y el Año Jubilar Lebaniego en 2028.
Go to News Site