La Opinión de Murcia
Escocia ha acudido este jueves a las urnas con un sentimiento de hartazgo y desafección por los grandes partidos. El elevado coste de la vida, las dificultades para acelerar el crecimiento económico y el debilitamiento de los servicios públicos ha hecho mella en los votantes y ha dado impulso a formaciones hasta ahora minoritarias como los Verdes o los ultras de Reform UK. Todo apunta, sin embargo, a que el Partido Nacional Escocés (SNP) logrará amortiguar el voto de castigo y mantenerse en el Gobierno —a pesar del desgaste de dos décadas en el poder— gracias a su principal bandera: la lucha por la independencia.
Go to News Site