Cope Zaragoza
Buenas tardes, Mi nombre es Isabel, abonada del Club Atlético de Madrid, y el motivo de este correo es para indicar que el Cholo Simeone debería dejar este equipo. La causa es que no me gusta cómo juega, no sabe afrontar los partidos grandes, solo se conforma con jugar del medio campo hacia atrás, toque y más toque; así no se ganan los partidos, y claro, terminas por perder. Los jugadores están acomodados, no juegan en su posición y los jugadores futuros van a terminar por no venir. Necesitamos un cambio de aires; Julián Álvarez va a terminar por marcharse a un equipo que le ofrezca salir campeón desde el minuto uno, y no que en el mes de octubre ya haya dicho adiós a los títulos por incompetencia del entrenador. La afición está ciega; para un entrenador que lleva 1000 partidos dirigidos al primer equipo y un balance de 8 títulos en 14, es pobre bagaje. Pido a gritos la destitución del Cholo, los partidos hay que salir a ganarlos desde minuto uno, no acomplejados. Cuando te estás jugándote una semifinal de Champions, tienes que salir a comerte el mundo, no a verlas venir. Estoy decepcionada con el entrenador, con los jugadores y con la dirección deportiva; no tiene ambición. ¿De qué sirve fichar buenos jugadores si con este entrenador sale a defender? Vaya rollo. El palmarés le importa un pimiento; lo importante para él es llevarse 25 millones al bolsillo, sin dar golpe. Ahora termina la temporada, y pensarán en el Mundial, vacaciones para todos o algunos con los gastos pagados. Si su sistema de juego es defender, que se vaya a un equipo de Arabia Saudí, donde allí va a vivir a cuerpo de rey y no le exijan demasiado. Un club como el ATLÉTICO tenía que intentar salir a ganar cualquier título. Las finales no se juegan, se ganan, pero para eso hay que salir a comerte el mundo. Gracias por su atención Isabel ….................................................................................................................................................................................... Hola, gente, me llamo José Manuel. Creo que tas muchos años como oyente vuestro, "aunque la verdad últimamente no escucho nada", solo Champions y selección; tengo un pequeño derecho, tal vez muy simple, de escribiros. El pasado domingo vimos un hecho asqueroso por parte del portero de mi Real Zaragoza. No lo voy a justificar, 13 partidos. Pero creo que los medios de comunicación no han recalcado la actitud del portero contrario, que con alevosía y premeditación va a darle otro puñetazo a Esteban Andrada, 4 partidos solo. El capitán de la SD Huesca, tras recibir el puñetazo, se levanta como un resorte y va a por el agresor. Si no recuerdo mal, el agredir o su intento conlleva tarjeta roja; decirme si estoy equivocado o no. A partir de aquí, a los que hemos sufrido al capitán de la SD Huesca solo cabe decirle que él se retirará; no sé dónde le llevará su vida, pero ha dejado un buen caldo de cultivo. Ojalá nunca, nunca le tenga que pesar en su conciencia por las consecuencias que pueda traer en un futuro. Por último, decir que si el Real Zaragoza baja será por méritos propios o intereses de la propiedad que la verdad se me escapan, pero algo huele mal, muy mal; no han sido los árbitros, son los propietarios que nos han llevado a esto. PD: Agradecer al equipo femenino de basket y sobre todo a Mariona Ortiz la temporada que nos han brindado como equipo y a Mariona la suerte de tener a una deportista como ella en Zaragoza. ….................................................................................................................................................................................... Estimados/as señores/as: Me dirijo a ustedes como oyente habitual y aficionado del Real Oviedo para trasladarles mi malestar respecto a la presencia de Oli como comentarista en las retransmisiones de los partidos del equipo. Considero que la elección de determinados comentaristas debería tener en cuenta la sensibilidad y el sentir de la afición, especialmente cuando se trata de una figura que, por su trayectoria o percepción entre los seguidores, genera rechazo en una parte importante de los oviedistas. Lejos de contribuir a una retransmisión que una y represente a la afición, esta situación provoca incomodidad y sensación de falta de identificación con el propio medio. Entiendo que la pluralidad es importante, pero también lo es cuidar el vínculo con quienes seguimos al equipo y confiamos en su emisora. Por ello, les agradecería que valorasen esta cuestión y reconsiderasen la idoneidad de mantener a dicha persona en ese papel durante los partidos del Real Oviedo. Agradeciendo su atención, reciban un cordial saludo. ….................................................................................................................................................................................... Buenos días, Mi nombre es Jesús Suárez, soy de A Coruña y perdí la vista hace aproximadamente 14 años. Me dirijo a vosotros como oyente habitual de Tiempo de Juego y, sobre todo, como alguien para quien la radio no es solo entretenimiento, sino una herramienta esencial para vivir el deporte. Para mí, la radio ha sido siempre voz, ritmo y emoción. La forma más pura de seguir un partido. Sin embargo, en los últimos tiempos percibo una evolución que, desde mi punto de vista, está cambiando esa esencia. Entiendo que hoy en día trabajáis rodeados de pantallas de televisión y que eso facilita el análisis y el comentario, pero también creo que está afectando al peso de la narración. Tengo la sensación de que el narrador ha perdido protagonismo frente a comentaristas, analistas y tertulianos. Y eso, para alguien que depende exclusivamente de la voz para “ver” el partido, hace que en muchas ocasiones resulte complicado seguir lo que está ocurriendo en el campo. Por eso me gustaría proponeros un reto, casi un experimento: En el próximo derbi entre el FC Barcelona y el Real Madrid, prescindid de las pantallas en el estudio. Que el programa se construya únicamente a partir de la narración de los locutores que están en el estadio. Que todo dependa de esa voz que cuenta lo que pasa. Que los comentaristas reaccionen a lo que escuchan, no a lo que ven. Creo sinceramente que eso devolvería a la narración el lugar que nunca debió perder: el centro de la experiencia radiofónica. Porque la radio, cuando deja de apoyarse en la imagen, no es solo entretenimiento: es servicio. Y para muchos como yo, es la única forma de estar dentro del partido. Muchas gracias por vuestro tiempo y por escuchar esta reflexión. Un saludo, Jesús Suárez ….................................................................................................................................................................................... Estimado Paco González, Espero que este mensaje te encuentre bien. Te escribo como oyente fiel de Tiempo de Juego, programa que considero un referente indiscutible y la banda sonora de mis fines de semana. Mi intención es trasladarte una reflexión personal sobre una deriva que, a mi juicio, se percibe últimamente en las narraciones y comentarios de la cadena. En los últimos tiempos, se hace difícil distinguir en ciertos micrófonos la delgada línea entre el análisis profesional y el hooliganismo puro. Entiendo que la pasión es el motor del fútbol y que cada comunicador tiene sus colores, pero cuando esa pasión nubla el criterio técnico, el oyente que busca una visión equilibrada se siente alienado. Uno de los puntos es el doble rasero en el juicio de las actuaciones arbitrales y de los propios equipos y el estilo de juego: • En competiciones europeas: Se tiende a defender a ultranza al equipo español. Sin objetividad, justificando acciones o quejas que, curiosamente, se critican con dureza cuando ocurren en nuestra liga o si las realizan ciertos equipos tanto en Europa como en la liga doméstica. • En el campeonato doméstico: Una misma acción (una pérdida de tiempo, una protesta airada) recibe un tratamiento radicalmente distinto dependiendo de quién sea el protagonista. Parece que el criterio de "justicia deportiva" es elástico y se estira o encoge según la conveniencia del relato del momento o la cercanía emocional del periodista con el club en cuestión. A su vez, también me gustaría remarcar el flaco favor que se hace la cadena teniendo como comentaristas a ciertas personas, véase Gonzalo Miró, el que todo lo sabe y de todo habla, o Poli Rincón, del cual no dudo que sepa mucho de fútbol pero no es nada objetivo y sus teorías de la conspiración ya llegan a cansar. Paco, su capacidad para dirigir este "transatlántico" de la comunicación es innegable. Por ello, me encantaría volver a escuchar ese análisis que, aun siendo apasionado, no perdía de vista la honestidad intelectual. El fútbol es de los hinchas, pero el micrófono debería ser de los analistas. Por cierto, estaría bien que en los partidos del Valencia CF evitásemos a Maldini, ya que si lo sacas del City, Madrid y Barça le es difícil defender otra postura. A colación de esto, me gustaría mencionar a Hugo Ballester. Nos gustaría que Hugo se fijara un poco más en el estilo de Antoñito con el Atlético; alguien que, sin perder la profesionalidad, sabe proteger a los suyos. A veces da la sensación de que Hugo se excede en las burlas hacia los jugadores; le pediría que tuviera un poco más de sensibilidad, porque en Valencia, como bien sabe, aunque luego no se atreven a preguntar en los postpartidos, ya tenemos suficiente con lo que tenemos encima como para que los dardos vengan también desde nuestra propia casa. Agradezco de antemano el tiempo dedicado a leer estas líneas y, por supuesto, seguiré sintonizando cada jornada, confiando en que la autocrítica es lo que hace a los grandes programas aún mejores. Un cordial saludo de un oyente que os respeta, Toni Gallardo
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