Faro de Vigo
Los gobiernos de Alemania y Países Bajos abandonaron su ADN frugal, al menos temporalmente, durante la pandemia del coronavirus. Con la actividad bajo mínimos y graves tensiones de tesorería, Berlín y Ámsterdam no dudaron en aprobar rescates de astilleros y auxiliares con fondos covid, incluso sin notificarlo a las autoridades comunitarias. Países Bajos no solo evitó entonces la quiebra del astillero Royal IHC –con 400 millones de fondos públicos–, sino que acudió también en auxilio de otras múltiples empresas del naval: Damen Shipyards, Royal Huisman, Thecla Shipyards, Veka, IHC Merwede Holding, ALP Maritime Services, Dekc Maritime o Ginton Naval Architects.
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