COPE
El Colegio Público Monte San Julián de Tudela (Navarra) ha participado en el proyecto eTwinning 'LITTLE FARMERS: GROWING A HUNGER FREE WORLD', una iniciativa colaborativa internacional que se ha desarrollado entre septiembre de 2024 y junio de 2025. El proyecto ha involucrado a alumnado de 3 a 7 años de centros escolares de Grecia, Turquía, Italia, Lituania y España, con el objetivo de "sensibilizar e implicar al alumnado en el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2: Hambre 0". La colaboración entre los centros participantes "superó la comunicación básica y se convirtió en una cooperación real con un objetivo común", según describen los responsables del proyecto. Las escuelas socias han participado equitativamente en el diseño, la implementación y la creación de productos conjuntos, con el trabajo organizado en torno a dos ejes temáticos: el huerto y, por otro lado, la nutrición y el desperdicio de alimentos. Como parte de esta cooperación, el alumnado ha creado un mapa europeo interactivo con los huertos y productos típicos de sus ciudades. Además, han desarrollado una canción en varios idiomas y un folleto que recoge un menú saludable creado por los distintos países para fomentar la alimentación saludable. La tecnología ha sido una herramienta clave para la comunicación, permitiendo realizar videoconferencias para compartir aprendizajes y realizar actividades conjuntas. Los alumnos también han experimentado con herramientas de creación digital como Scratch y Beebot para trabajar el lenguaje de la programación, o Canva para el diseño de logos. El proyecto no solo se ha centrado en el uso práctico de la tecnología, sino también en la concienciación sobre sus riesgos. Para ello, se ha elaborado un folleto informativo en infantil que muestra de forma visual cómo actuar ante la solicitud de datos personales en dispositivos tecnológicos. Se ha aplicado una metodología STEAM que favorece la interdisciplinariedad, abordando contenidos de ciencias, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas a través de misiones internacionales. Esto ha permitido trabajar desde conceptos matemáticos y el ciclo de las plantas hasta la planificación y construcción de estructuras. El proyecto ha demostrado tener una importante dimensión social, logrando que el alumnado, a pesar de su corta edad, pueda influir en su entorno más cercano, como su casa y su familia. El objetivo ha sido fomentar prácticas como el reciclaje y la reducción de la basura que se genera. La implicación familiar ha sido fundamental para el éxito de la iniciativa, con aportaciones en plataformas como PADLET, donde han compartido recetas saludables y de cero desperdicio alimenticio. Además, las familias han colaborado en campañas de recogida de alimentos con entidades como el Banco de Alimentos de Navarra. Finalmente, la difusión del proyecto ha permitido a los estudiantes compartir los resultados con otros centros escolares de la zona. A través de estas presentaciones, han practicado sus habilidades expresivas y han trabajado la confianza en sí mismos y "la conciencia democrática del valor de la opinión personal".
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