La Opinión de Málaga
Las playas de Guadalmar y La Cizaña, en el distrito malagueño de Churriana, continúan cerradas al baño seis semanas después de detectarse vertidos de aguas fecales en la zona. El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Málaga ha reclamado al Consistorio y a la Junta de Andalucía “celeridad” para resolver una situación que, según denuncia, está causando perjuicios económicos a los negocios del entorno y supone un problema de salud pública por la presencia de la bacteria E. coli.
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