ABC
Hay pabellones que tienen alma y hay otros que, sencillamente, tienen historia. El Prudential Center de Newark, Nueva Jersey, es de los pocos que puede presumir de ambas cosas. Conocido popularmente como «The Rock» (La Roca), este recinto es la casa de los New Jersey Devils de la NHL, así como el rincón donde la Universidad de Seton Hall forja a sus promesas del baloncesto. Además, este próximo 9 de mayo será uno de los grandes búnkeres de las artes marciales mixtas (MMA) en el mundo, pues acoge el UFC 328. Para el aficionado español, los focos apuntan a un nombre propio: Joel Álvarez . El Fenómeno, como se le conoce, se adentra en esta catedral del deporte para jugarse su entrada al ansiado top 15 de la división del peso wélter (170 libras o 77,1 kilos) frente a un muro llamado Yaroslav Amosov. Y no hay mejor escenario para una gesta que este trozo de acero y hormigón que ha visto nacer leyendas. Inaugurado en octubre de 2007 con una serie de diez conciertos de Bon Jovi, un bautizo muy de Nueva Jersey, el Prudential Center nació con la misión de revitalizar Newark. Costó unos 375 millones de dólares y se diseñó con una estética moderna que prioriza la cercanía del fan al rugido del octágono. Aunque por sus pasillos han pasado los New Jersey Nets de la NBA o las estrellas de la WNBA, el ADN de «La Roca» está impregnado de sudor y gloria en las MMA . La UFC aterrizó allí por primera vez apenas un mes después de su apertura, con el UFC 78, un evento donde Rashad Evans y Michael Bisping fueron los protagonistas de la noche. Desde entonces, el Prudential Center ha sido el escenario de momentos que han cambiado el rumbo de este deporte. Si las paredes de este pabellón hablaran, contarían cómo un Jon Jones prácticamente adolescente se convirtió en el campeón más joven de la historia de la compañía en el UFC 128, destrozando a Mauricio 'Shogun' Rua ante una grada que sabía que estaba presenciando el inicio de una era. También recordarían cómo el propio Jones defendió su trono allí mismo contra Chael Sonnen en 2013, o las batallas épicas de leyendas como Georges St-Pierre. Más recientemente, el recinto ha recuperado su brillo dorado con eventos como el UFC 302, donde Islam Makhachev y Dustin Poirier regalaron una de las peleas más dramáticas de la década, o el UFC 316, que trajo la revancha entre Merab Dvalishvili y Sean O'Malley. En total, más de una decena de visitas. Para Joel Álvarez, pelear en el Prudential Center es hacerlo en un lugar donde la presión se siente de forma física. El asturiano llega en el momento más dulce y crítico de su carrera. Tras demostrar que puede finalizar a cualquiera, se encuentra ante la puerta de los 'quince elegidos' . Su rival, Yaroslav Amosov , no es un trámite, es un examen de nivel mundial. Amosov llega con el cartel de ser un peleador extremadamente difícil de doblegar, pero en «La Roca», las estadísticas a veces se rinden ante la narrativa del combate. El público de Newark es uno que entiende de lucha, que ha visto lo mejor de lo mejor y que no perdona la falta de entrega. Para Joel, entrar en ese octágono significa caminar sobre las huellas de los más grandes . La importancia de este duelo va más allá de un número en el ranking, es la oportunidad de poner la bandera española en un territorio históricamente dominado por colosos estadounidenses y brasileños. Si el gijonés logra imponer su envergadura y su técnica ante Amosov, su nombre quedará ligado para siempre a la mística de este pabellón, uniéndose a la lista de guerreros que utilizaron el Prudential Center como trampolín hacia el estrellato absoluto.
Go to News Site