Faro de Vigo
Quien haya visto la serie «Marbella», de Movistar, comprenderá perfectamente las siguientes líneas: una agente encubierta que indujo a la organización criminal en sus operaciones de tráfico de drogas hasta el punto de que toda actuación policial quedó anulada por lo que se conoce como «delito provocado», un concepto jurisprudencial del Tribunal Supremo por la que ningún agente del Estado (un policía infiltrado, por ejemplo) puede inducir a cometer un delito, tal y como figura en el artículo 282 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim).
Go to News Site