Cope Zaragoza
La Generalitat Valenciana ya da por hecha la huelga educativa que comenzará el próximo lunes y que está convocada de forma indefinida. El paro afecta a más de 77.000 docentes de la enseñanza pública y a cerca de 840.000 estudiantes desde infantil hasta bachillerato en toda la Comunidad Valenciana. A pesar de este escenario, la consellera de Educación, Carmen Ortí, ha asegurado que no da por "rotas las negociaciones" y ha apelado al diálogo. Solicita a los sindicatos que reconsideren su postura con el objetivo de "volver a las mesas de negociación y encontrar puntos de encuentro". La titular de Educación ha insistido en seguir trabajando para resolver un "problema muy complejo". La responsable de Educación ha recordado que en esta situación se enfrentan dos derechos fundamentales. Por un lado, "el de los alumnos a la educación", y por otro, "el derecho fundamental a la huelga de los docentes, y claro, es difícil equilibrar ambos". Ha señalado también que la guarda y custodia de los menores corresponde a los profesores una vez entran en los centros. Desde la parte sindical, el discurso no ha variado y se mantiene la presión sobre la Consellería. Bernat Pascual, de CCOO, ha afirmado que Ortí hoy "podía desconvocar la huelga indefinida, simplemente ofreciéndose a negociar, que es precisamente lo que en 8 meses no ha hecho". Los sindicatos critican que el Consell se limita a presentar su calendario sin más opción. "Lo que queremos es dialogar, pactar y una contrapropuesta de la consellería", ha sentenciado Pascual. El personal docente ha encontrado el apoyo de una parte de las familias. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) Valencia, Elisabet García, ha mostrado su respaldo a la huelga. "Apoyamos la huelga y recomendamos a las familias que secunden el paro". Con rotundidad y responsabilizando al gobierno autonómico. Sin embargo, existe un claro contraste en la postura de las familias. Sonia Terrero, presidenta de la Confederación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de la Comunidad Valenciana (COVAPA), se ha manifestado "totalmente reacia" a la recomendación de no llevar a los niños a clase. Terrero ha recordado que "las familias tienen la obligación de llevar a sus hijos a los centros educativos" y que los servicios mínimos ya están garantizados. Por ello, ha hecho un llamamiento a que "todas las familias lleven a sus hijos a los centros educativos".
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