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Ignacio de Blas, inmunólogo: "Hay que ponerse en la peor situación posible. Lo esperable es que solo salgan algunos casos más de hantavirus, pero hay que estar alerta con lo que sabemos" | Collector
Ignacio de Blas, inmunólogo:
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Ignacio de Blas, inmunólogo: "Hay que ponerse en la peor situación posible. Lo esperable es que solo salgan algunos casos más de hantavirus, pero hay que estar alerta con lo que sabemos"

El investigador en epidemiología veterinaria y profesor de la Universidad de Zaragoza, Ignacio de Blas, ha analizado la gestión de la crisis sanitaria provocada por el hantavirus en el crucero MV Hondius. El experto ha pasado por los micrófonos de 'La Tarde' de COPE con Pilar García Muñiz, donde ha valorado la actuación de la mujer ingresada en Alicante por un posible contagio, afirmando que "ha hecho lo más adecuado" al acudir al hospital tras presentar síntomas y haber estado en contacto con una de las víctimas. Para De Blas, "lo más prudente es ir al hospital, decir que ha estado en contacto, se toman las medidas de aislamiento necesarias y las muestras, y así se descarta el problema". Ignacio de Blas ha insistido en que la estrategia correcta al abordar una crisis sanitaria de este tipo es anticipar las consecuencias más graves. "Cuando abordamos un problema a nivel poblacional, nos tenemos que poner en la situación más grave posible, asumiendo la información que tenemos", ha explicado. A diferencia de la COVID, sobre la que no se sabía nada, el hantavirus "es un virus que conocemos desde hace 30 años, por lo que se conoce perfectamente". Según el epidemiólogo, la existencia de precedentes permite establecer un nivel de riesgo y actuar en consecuencia. El objetivo, subraya, es estar preparados. "Hay que ponerse siempre en la peor situación posible, sin despertar ningún tipo de alarma a la población, pero teniendo que estar alerta ante ese peor escenario posible que se pueda desarrollar, porque tenemos la información", ha sentenciado. La clave es "usar la información que tenemos para minimizar el riesgo y que el impacto de las consecuencias sea el mínimo posible". A pesar de que la transmisión entre humanos se considera difícil, De Blas ha recordado que existen excepciones que obligan a la máxima cautela. Ha mencionado un caso de un "supercontagiador" ocurrido en Argentina en 2018, donde una sola persona en un cumpleaños "llegó a contagiar a 34 personas, y fallecieron 11". Este precedente, aunque excepcional, justifica que se tomen "medidas acordes con este nivel máximo de riesgo". El experto también ha señalado que, en la crisis actual, el crucero funcionó como una "unidad epidemiológica" cerrada, lo que explica la concentración de casos. Al ser un barco pequeño y de lujo, "la interacción, tanto entre el pasaje como con los tripulantes, es muy estrecha". Además, el frío obligaba a realizar "mucha vida en interior", aumentando las posibilidades de un contacto estrecho y mantenido en el tiempo.

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