Diario de Noticias
La guerra en Irán ha dejado de ser un conflicto regional para convertirse en una amenaza estructural para el equilibrio energético global. El riesgo ya no es solo el encarecimiento del petróleo y del gas, sino la posibilidad real de interrupciones prolongadas en el suministro que afectan directamente a Europa. Altamente dependiente de importaciones energéticas, la UE vuelve a situarse en una posición de vulnerabilidad estratégica en un momento de máxima tensión geopolítica.
Go to News Site