Ultima Hora Mallorca
En esta y otras columnas he expuesto mi ‘teoría del portaaviones’, casi siempre con el rechazo y el entusiasmo a partes desiguales de mis numerosos lectores. Resumo la teoría: muchos residentes en Mallorca ven la isla como si fuese un portaaviones anclado en el mediterráneo occidental, un territorio sólido en medio del azul donde, se diga lo que se diga, todavía se vive bastante bien. Aquí tenemos de todo: un buen clima, paisajes espectaculares, una gastronomía sugerente y unos servicios públicos que aun funcionan. En consecuencia, casi todo el mundo quiere vivir entre nosotros pese a la molestia que suponemos los nativos, una minoría aferrada a una lengua con fecha de obsolescencia programada, empeñada en mantener unas tradiciones más bien raras. Los ‘embarcados’ en la gran plataforma consiguen casi siempre vivir al margen de tan ancestrales engorros. Se pasan por el arco del triunfo las costumbres de los indígenas y su vida transcurre casi como si esos no existieran. No daré ejemplos concretos porque luego me zurran.
Go to News Site