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La plaga de culebras en Gran Canaria se dispara y amenaza con un mayo de récord: "Hay mucha humedad" | Collector
La plaga de culebras en Gran Canaria se dispara y amenaza con un mayo de récord:
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La plaga de culebras en Gran Canaria se dispara y amenaza con un mayo de récord: "Hay mucha humedad"

La aparición de culebras vuelve a ser una de las grandes preocupaciones ambientales en Gran Canaria. Aunque el frío inusual de los primeros meses del año ralentizó su actividad, el aumento de la humedad ha disparado las capturas, que ya superan los 760 ejemplares en lo que va de año. Solo en los primeros días de mayo se han capturado 150, lo que anticipa un mes de cifras históricas. Así lo explica Ramón Gallo, jefe del proyecto Stop Culebra Real, quien advierte de la dificultad de controlar esta especie invasora. Según Gallo, marzo "no ha sido un buen año en número de capturas" debido a que el frío retrasó la activación de las serpientes en superficie. Sin embargo, abril remontó y mayo está siendo un mes muy activo. "Es probable que este mes de mayo sea el mes histórico con más número de capturas si la tendencia sigue, porque hay mucha humedad", señala. Esta condición hace que las culebras se sientan "mucho más a gusto" y ha provocado que tanto los avisos como las capturas directas por parte del personal del proyecto aumenten de manera importante. El experto califica la situación como un "gravísimo problema ambiental" y subraya la enorme dificultad de su manejo. Ramón Gallo explica que es un animal que "vive bajo tierra la mayor parte del tiempo", lo que complica el acceso. Además, su ciclo reproductivo es muy eficaz, ya que "no hay cuidado parental, pone una hembra 10, 15, 20 huevos, y aunque la captures al día siguiente, esos huevos van a seguir adelante". Aunque la culebra real californiana no es venenosa y no supone un riesgo directo para las personas, su impacto ambiental es demoledor. Gallo advierte que el principal problema es "un impacto ambiental a escala mundial" que pone en peligro a la fauna autóctona. La amenaza se cierne sobre especies como el lagarto gigante de Gran Canaria y la lisa de Gran Canaria, reptiles que "solo viven en Gran Canaria" y que desaparecen en las zonas donde se asienta la serpiente. El motivo de su éxito como especie invasora es la ausencia de depredadores naturales en la isla, a diferencia de su hábitat original en California. "Ahora mismo aquí no tienen depredadores, salvo nosotros", afirma Gallo. Por ello, la labor del proyecto, financiado por la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria, junto a la colaboración ciudadana, es fundamental para su control. Ante el avistamiento de una culebra, la recomendación es clara: llamar inmediatamente al 112 o al teléfono del proyecto, disponible vía WhatsApp: 608 098 296. El personal, disponible de 7 de la mañana a 9 de la noche en temporada alta, está distribuido por toda la isla y puede llegar al lugar del aviso en un máximo de "5, 10, 15 minutos". Gallo insiste en la importancia de avisar incluso si el animal ha sido abatido, ya que la información es crucial para mapear su expansión. El núcleo principal de la plaga se concentra en Telde, Valsequillo y Santa Brígida. Sin embargo, la serpiente ya se ha extendido a otros puntos de la isla como Montaña La Data en San Bartolomé de Tirajana, el Valle de Agaete y la zona de Guiniguada, en Las Palmas de Gran Canaria. Uno de los mayores problemas actuales es la "dispersión inducida" a través de los vehículos. Gallo explica que las culebras pueden meterse en los bajos de los coches, siendo transportadas involuntariamente a nuevas zonas. Este factor es clave, ya que, según estudios, en su entorno natural "no se mueve más de unos 500 metros" en toda su vida. "Estamos con los transportes siendo gestor de dispersión de este problema", concluye.

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