EL MUNDO
Un equipo ha analizado la gigantesca ola de 480 metros de altura que afectó a un fiordo por el que pasan cada día una veintena de embarcaciones turísticas durante el verano. La pérdida de hielo del glaciar por el cambio climático debilitó el soporte estructural de la ladera, favoreciendo el colapso de una gran masa rocosa Leer
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