Cope Zaragoza
La actitud es clave para afrontar las adversidades de la vida. Así lo demuestra José Luis Capitán, ‘Capi’, exatleta y profesor al que le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) hace doce años. La enfermedad ha avanzado, pero también han crecido las ganas de 'Capi' de vivir y de afrontar nuevas metas. Acaba de presentar en Oviedo, en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, su libro ‘Enamorado de la vida’, un testimonio de superación con el que busca recaudar fondos para la investigación. El libro, según ha explicado el propio Capitán, “expresa de un modo singular mis ganas de vivir y de seguir disfrutando cada instante de esta vida, a pesar de las circunstancias”. Para escribirlo y para comunicarse, utiliza un altavoz que reproduce el texto que escribe en un ordenador con el movimiento de sus pupilas, una tecnología que se ha convertido en su única ventana al mundo. 'Capi' reconoce que su fortaleza no surge de la nada. Detrás de su sonrisa y su optimismo se encuentra el apoyo incondicional de su familia. “Unas ganas de vivir que, en un enfermo de ELA en fase avanzada como es mi caso, de nada servirían si no fuera por el pleno respaldo de las personas con las que convives”, afirma. Su esposa, Teresa Pérez, y sus hijos, Julia, Pablo y Bruno, son sus principales apoyos. Tere, su mujer, se ha mostrado en COPE Asturias emocionada y agradecida por la lección de vida que 'Capi' les ofrece a diario. “Agradecidos de que Capi nos haga estos regalos, porque es un aprendizaje diario para todos los que le conocemos y vivimos su experiencia". Para ella, la clave es la unidad. “Gente como él es muy necesaria para todo en la vida", remarca Tere, mientras destaca que "nosotros somos un equipo”. Nacido en Madrid en 1976 pero asturiano de adopción, José Luis Capitán compaginó durante años su trabajo como profesor de Educación Física en Rioturbio (Mieres) y Colloto (Oviedo) con su pasión por el atletismo. Destacó como corredor de montaña, proclamándose hasta en cuatro ocasiones subcampeón de España. Suya es la gesta, todavía no superada, de la ascensión al Angliru, con una marca de 1 hora y 2 minutos. Fue en 2014 cuando su vida dio un giro radical. Empezó a notar calambres y pérdida de sensibilidad en una mano, síntomas que fueron empeorando progresivamente. Tras un largo recorrido por especialistas, llegó el diagnóstico: Esclerosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que le obligó a dejar el deporte y la enseñanza. A pesar del mazazo, Capi sigue cruzando metas, ahora con la publicación de un libro con el que sonríe a la vida y planta cara a la enfermedad.
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