COPE
Osasuna perdió 3-2 ante el Levante un partido que ganaba por 0-2. Los rojillos jugaron toda la segunda mitad con un hombre menos por la expulsión de Sergio Herrera al filo del descanso. Una tarjeta roja que llegó en una extraña jugada. El burgalés salió de su área para intentar despejar un balón largo que buscaba a Carlos Espí. Sin embargo, midió mal y lo que pretendía ser un toque de cabeza fue en realidad una mano que cortaba una ocasión manifiesta de gol. Munuera Montero no lo dudó y le mostró la tarjeta roja. Sergio Herrera se marchó del campo cabizbajo sabiendo lo que había ocurrido. La acción rápidamente se volvió viral en las redes sociales por lo extraño de ella. El portero sabedor de todo, quiso dar la cara y ser el jugador que comparecía en la televisión tras el encuentro. Algo que LaLiga tiene prohibido para los expulsados, que le costará una sanción y que es digno de aplaudir. "Quería hablar como uno de los capitanes. Hoy toca dar la cara. Por mi error y por dejar el equipo con 10. Fue un fallo mío. Estoy orgulloso de mis compañeros, que han defendido como unos jabatos. Como equipo han estado a la altura. Sinceramente, cuando he salido al campo he visto que podía pasar porque estaba seco. Se ha frenado y luego, inconscientemente, me ha salido darla con la mano. Ha sido un error y lo asumo con todas las consecuencias. Tengo un compañero que está preparado que ha hecho un partidazo. Esto es fútbol, hay que saber convivir con ello. Me sabe mal porque he perjudicado al equipo. No me queda otra que disculparme".
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